Tanner ha pasado toda su vida yendo de un lugar a otro, sin pertenecer a ninguna parte. Cuando su abuela, poco antes de morir, revela el nombre y el lugar donde vivía el padre que nunca conoció, decide visitar Asheboro para dejar el pasado atrás y seguir con su vida.
Kaitlyn sabe exactamente a donde pertenece. En Asheboro ha construido una vida para ella y sus hijos de la que está orgullosa, especialmente después de la crisis del divorcio. Pero cuando conoce al misterioso y atractivo Tanner no puede evitar sentir que algo faltaba en su vida hasta ahora.
Jasper nunca volverá a sentir que pertenece a ningún lugar. Pasa sus días solo, atormentado por el trágico accidente que le arrebató lo que más quería, con la única compañía de su viejo perro Arlo.
Los mundos de estos tres seres están a punto de colisionar, un encuentro imprevisto que cambiará para siempre la trayectoria de sus vidas. Porque hay caminos que se cruzan, otros se fusionan... y unos pocos te llevan a casa.
Hacia 1928, el comisario Maigret ve llegar al Quai des Orfèvres a un joven periodista muy seguro de sí mismo, e incluso algo arrogante, llamado Georges Simenon. Este no duda en publicar poco después, con gran despliegue publicitario, una novela en la que él, Maigret, aparece como personaje... ¡y bajo su verdadero nombre!
Muchos años más tarde, ya convertido en amigo de Simenon, Maigret toma la pluma a su vez, decidido a corregir la imagen que el novelista ha dado de él y de su profesión. Delicioso e irónico diálogo entre un personaje y su autor, estas Memorias de Maigret ofrecen también un sorprendente retrato del París turbio de entreguerras.
Un emocionante juego entre la realidad y la ficción, y una auténtica joya literaria.
Un político sin escrúpulos. Un sanatorio del Estado se ha derrumbado y ha provocado la muerte de 128 niños. Durante la fase de planificación, un reputado experto de la Escuela Nacional de Puentes y Caminos, el profesor Calame, ya había advertido del riesgo, pero su informe fue ignorado.
Ahora, muchos políticos implicados en el escándalo tienen razones de peso para hacer desaparecer ese documento comprometedor. El ministro de Obras Públicas, Auguste Point, tuvo el informe en sus manos durante unas horas... hasta que alguien se lo robó.
Me llamo Medra. Dicen que soy la última jinete de dragón, aunque ya no queda ni un solo dragón. Aún así, los vampiros han decidido capturarme para convertirme en una pieza más de su perverso juego de poder. Estoy atrapada en la Academia Bloodwing, donde los altasangres están al mando y los sangrepútridas como yo no somos más que alimento en sus venas, peones en su tablero.
Bloodwing no es una escuela: es un campo de batalla, y si eres débil, estás muerto. Me paso el día luchando por mi vida en clase y tratando de descifrar un secreto con forma de dragón que podría explicar quién soy. Facil, ¿no?
Y eso ni siquiera es lo peor. Que entre Blake Drakharrow: un altasangre frío, arrogante y tan atractivo como peligroso. Me ha estado haciendo la vida imposible desde que nos conocimos, y ahora, por culpa de un antiguo ritual, estamos prometidos. Pero no pienso rendirme a él sin pelear.
En esta entrega, el comisario Maigret descubre que su desdichado colega Lognon está siendo amenazado por una peligrosa banda de mafiosos norteamericanos: auténticos gánsteres americanos, que han traído consigo un aire de violencia desconocida incluso para la policía parisina.
Entre cafés oscuros, hoteles de mala muerte y testimonios dudosos, Maigret deberá enfrentarse a un mundo que no obedece las reglas. Un retrato magistral del choque entre dos universos criminales -el francés y el americano- y una nueva muestra del incomparable instinto del comisario más célebre de la literatura policíaca.
Sin lugar a dudas el Romancero gitano no es solo el gran libro de poesía del canon lorquiano sino también una de las obras poéticas más importantes de la cultura occidental, que ha convertido al poeta granadino en una de las figuras más destacadas de nuestra literatura, junto a Quevedo, Góngora o Juan Ramón Jiménez.
A lo largo de los dieciocho romances que conforman el libro, Lorca hace gala del simbolismo que tanto le caracteriza -la luna, el agua, el cuchillo, la sangre, su mundo gitano, «el barco sobre la mar» y «el caballo en la montaña»- con el que ha fascinado, o casi hipnotizado, a generaciones de lectores de todo el mundo.