David Galán, conocido como REDRY, es uno de los poetas urbanos más queridos. En esta ocasión, además de los textos que hacen honor a su poética habitual y tan apreciada por su audiencia, se enfrenta a un diálogo lírico, creativo y novedoso con sus escritores de cabecera.
El libro está organizado como una travesía habitual de avión, por lo que el vuelo supone la columna vertebral del poemario, en el que cada apartado supone un destino "aéreo" puntual de interlocución poética, en el que Redry se sumerge en la palabra de Benedetti, Chacel, Lorca, Pizarnik, Mistral, Whitman, Machado, Delibes, etc., entre otros muchos creadores, dando "vuelo" a sus propios poemas, inquietudes y emociones.
Un mes de marzo, una agencia de colocación envía a una joven empleada del hogar a casa de un huraño profesor retirado. Sin embargo, no es un profesor cualquiera: antaño fue un reconocido matemático pero, tras un trágico accidente, solo recuerda lo ocurrido en los últimos ochenta minutos. Aunque siguen apasionándole los números, debe apuntar las cosas importantes en papelitos para repasarlas todos los días, incluida la identidad de quienes lo rodean; una situación que lo vuelve muy vulnerable. Sin embargo, el profesor irá aceptando en su vida la irrupción de la asistenta y de su hijo de diez años, con quien comparte una pasión: el béisbol. Poco a poco se irá fraguando entre los tres una hermosa relación fundada en el afecto y la transmisión del saber. Una novela que devuelve la esperanza en el alma humana.
Un beso no es solo un beso.
Un beso puede ser accidentado, oler a tierra mojada
y acabar uniendo a dos polos opuestos.
El compromiso más fiel y duradero que tiene Buffy es con sus amigas y con el hotel familiar que regenta junto con su madre. Eso de relacionarse y comprometerse con un chico le da dolor de cabeza, además de mucha pereza. Aunque todo puede cambiar después de que un distante y atractivo ruso irrumpa en su hotel como un huracán.
Nikolay llega a Variety Lake, un pueblo del que jamás había oído hablar, dispuesto a encontrar todas las respuestas que está buscando aunque no esté preparado para escucharlas. Como tampoco lo está para que esa chica del pelo rosa lo rete con la mirada cada vez que se encuentran, lo lleve al límite con esa lengua tan afilada que tiene y lo ponga nervioso de mil maneras diferentes. Y no todas son malas.
Y es que Buffy y Nikolay creían tener la vida controlada hasta que sus caminos se cruzan una noche de lluvia de la forma más surrealista posible.
Un recorrido fascinante en busca de la mítica capital del siglo XIX que asistió a una revolución en la industria, las artes y las costumbres.
En este libro lleno de ironía, erudición y curiosidad, Juan Benet se acerca a la gran ciudad de Londres en el momento en que esta alcanzó su apogeo, presidida por la imponente reina Victoria. Sus páginas presentan las figuras centrales de entonces, consideran la situación social de los habitantes en el marco de la Revolución industrial, sopesan la sensibilidad artística de la época y hasta se internan en los bajos fondos, para enseñarnos aficiones de los londinenses como el boxeo, las peleas de gallos, los juegos y el teatro.
El conjunto es un retrato único de una capital que parece contener un mundo, así como un libro atípico y sorprendente en la obra del propio Benet.
Basho no habría oído zambullirse la rana y hacer ruido en el agua sin el permiso del indecible Tao. * El Tao lo que hizo fue jugar con Basho, la rana y el agua para facilitarle al poeta el gran hallazgo.
Este libro es el programa de mano del estreno en París de una pieza teatral titulada Muñequita rubia, de Pierre-Michel Wals. Contiene el texto de la obra, una nota introductoria de la directora del Teatro de las Artes, el listado de personajes y actores, algunos bocetos del vestuario y algunos anuncios publicitarios.
La obra pone en escena el reencuentro de cinco amigos que en su juventud montaron el grupo musical los Peter-Pans y tuvieron un primer éxito con una canción titulada «Muñequita rubia». Ahora, veinte años después de aquello, vuelven a verse las caras. La peculiaridad de la reunión es que tres de ellos siguen vivos, han envejecido y están a punto de cumplir los cuarenta, pero los otros dos, que fallecieron hace tiempo, se presentan como fantasmas veinteañeros anclados en el pasado. El cruce de unos y otros lleva a una reflexión melancólica, divertida y desencantada sobre la vida, los anhelos y el paso del tiempo, en un territorio entre el sueño y la realidad.