Me llamo Medra. Dicen que soy la última jinete de dragón, aunque ya no queda ni un solo dragón. Aún así, los vampiros han decidido capturarme para convertirme en una pieza más de su perverso juego de poder. Estoy atrapada en la Academia Bloodwing, donde los altasangres están al mando y los sangrepútridas como yo no somos más que alimento en sus venas, peones en su tablero.
Bloodwing no es una escuela: es un campo de batalla, y si eres débil, estás muerto. Me paso el día luchando por mi vida en clase y tratando de descifrar un secreto con forma de dragón que podría explicar quién soy. Facil, ¿no?
Y eso ni siquiera es lo peor. Que entre Blake Drakharrow: un altasangre frío, arrogante y tan atractivo como peligroso. Me ha estado haciendo la vida imposible desde que nos conocimos, y ahora, por culpa de un antiguo ritual, estamos prometidos. Pero no pienso rendirme a él sin pelear.
En esta entrega, el comisario Maigret descubre que su desdichado colega Lognon está siendo amenazado por una peligrosa banda de mafiosos norteamericanos: auténticos gánsteres americanos, que han traído consigo un aire de violencia desconocida incluso para la policía parisina.
Entre cafés oscuros, hoteles de mala muerte y testimonios dudosos, Maigret deberá enfrentarse a un mundo que no obedece las reglas. Un retrato magistral del choque entre dos universos criminales -el francés y el americano- y una nueva muestra del incomparable instinto del comisario más célebre de la literatura policíaca.
Sin lugar a dudas el Romancero gitano no es solo el gran libro de poesía del canon lorquiano sino también una de las obras poéticas más importantes de la cultura occidental, que ha convertido al poeta granadino en una de las figuras más destacadas de nuestra literatura, junto a Quevedo, Góngora o Juan Ramón Jiménez.
A lo largo de los dieciocho romances que conforman el libro, Lorca hace gala del simbolismo que tanto le caracteriza -la luna, el agua, el cuchillo, la sangre, su mundo gitano, «el barco sobre la mar» y «el caballo en la montaña»- con el que ha fascinado, o casi hipnotizado, a generaciones de lectores de todo el mundo.
Tres amigos de toda la vida Sergio, Marcos e Iván ven tambalear su amistad cuando Sergio compra una pintura moderna: un lienzo completamente blanco, con apenas unas líneas casi imperceptibles, por una suma exorbitante. Marcos se indigna, Iván intenta mediar, y lo que parece una simple discusión sobre arte contemporáneo se transforma en una explosiva confrontación sobre el gusto, los valores, el ego y la lealtad entre amigos.
Nadie más que yo tiene derecho a matarte, señorita Vitalio. La última cara que verás será la mía. Si se trata de morir, tu vida me pertenece».
Tristan Caine es una anomalía en los bajos fondos de la mafia. Es el único miembro de los Tenebrae que no pertenece a la familia. Sus habilidades no tienen igual, su moralidad es más que cuestionable y sus motivaciones son todo un enigma. Es letal, y lo sabe.
Morana Vitalio también es consciente de ello. Es la hija de la familia rival, una mente tecnológica brillante capaz de hacer con un ordenador lo que Tristan con una pistola. Cuando un misterio de hace más de veinte años vuelve a salir a la luz, Morana se infiltra en la casa de Caine dispuesta a matarlo…, aunque ignora los lazos que los unen y que harán que el odio, el deseo y el pasado los aten sin remedio.
Tristan Caine, el Cazador, no estaba preparado para la llegada de Morana Vitalio. Tras romper una promesa que llevaba defendiendo años, dentro de él se origina una batalla encarnizada entre su futuro y su pasado. La única certeza que tiene es que la vida de Morana aún le pertenece.
A Morana Vitalio, la línea entre enemigos y aliados cada vez le parece más difusa. Su mundo se ha desintegrado ante sus ojos y, ahora, se enfrenta al vacío de lo desconocido en territorio hostil. La única certeza que tiene es que ella es la dueña de su propia vida.
Unidos por un enigma de hace más de veinte años, Tristan y Morana buscan juntos la verdad. Sin embargo, el misterio de las niñas desaparecidas es solo la punta de un gran iceberg.
Quedan muchos esqueletos por desenterrar.
Y se acerca la tormenta.