Dos narraciones procedentes de las principales novelas de Cabrera Infante, publicadas por el autor en un único volumen.
Ella cantaba boleros es producto de las recomendaciones de dos escritores y amigos de Guillermo Cabrera Infante: Mario Vargas Llosa y Javier Marías. El primero le aconsejó que publicara Ella cantaba boleros como narración independiente, en lugar de incluirlo en Tres tristes tigres a manera de hilo conductor. Por su parte, Marías le hizo notar que el último capítulo de La Habana para un infante difunto era perfecto y que debería publicarse por separado. Así pues, en este libro las dos narraciones se encuentran, en palabras de su autor, "juntas y revueltas", aunadas en última instancia por la inventiva, el humor y el erotismo característicos de su literatura.
W.B. Yeats es, junto a Ezra Pound y T.S. Eliot, el gran renovador de la poesía europea del siglo XX.
W.B. Yeats es, junto a Ezra Pound y T.S. Eliot, el gran renovador de la poesía europea del siglo XX. Nacido en Irlanda, su obra está transida de la mitología celtica, los ritmos del modernismo sajón y la fiebre de sus pasiones ocultistas y esotericas.
Lumen presenta aquí una rigurosa antología de toda su obra, seleccionada y prologada por el tambien irlandes y Premio Nobel de Literatura Seamus Heaney. La traducción corre a cargo de poeta Daniel Aguirre, quien ha llevado a cabo una impecable versión rimada, sin duda una de las aportaciones más brillantes que se han hecho a la traducción de poesía en nuestro país.
No hay que temer a los muertos, sino a los vivos.
El nuevo y escalofriante thriller de la autora superventas de El Hombre de Tiza.
ENTONCES
Annie desapareció una noche. Desapareció de su propia cama sin dejar rastro. Todos pensamos lo peor.
De repente, como un milagro, tras cuarenta y ocho horas, volvió, pero no podía, o no quería, contar lo que le había ocurrido.
Algo le pasó a mi hermana, aunque ella no pueda explicarlo. Solo sé que cuando volvió ya no era la misma. No era mi Annie.
Soy incapaz de admitir, incluso para mí mismo, que a veces mi hermana me aterroriza.
Los hechos es una obra autobiográfica nada convencional, que convence por su franqueza y por su capacidad de invención. Philip Roth se concentra en cinco episodios de su vida: su tranquila niñez en los años treinta y cuarenta; su preparación para la vida norteamericana en un college en los años cincuenta; su enredo pasional, cuando era un joven ambicioso, con la persona más irascible que conoció en su vida («la chica de mis sueños», la llama él); su choque frontal, como escritor en ciernes, con la comunidad judía, que tomó a grave ofensa su libro Goodbye, Columbus, y su descubrimiento, durante los excesos de los años sesenta, de una veta de su talento que no había explotado antes y que lo llevó a escribir El mal de Portnoy.
«Mi vida sexual comenzó temprano, más o menos a los cinco años, en el kindergarten de las monjas ursulinas, en Santiago de Chile.» Con estas palabras, Isabel Allende inicia este compendio sobre amor y eros compuesto por fragmentos escogidos de sus obras, que esbozan a través de sus personajes la propia trayectoria vital de la autora.
Si hay alguien capaz de describir con maestría, personalidad y humor la naturaleza caprichosa del amor, es Isabel Allende. Esta recopilación de escenas de amor, seleccionadas de entre sus libros, son una invitación a sumergirse en la lectura, soñar y sonreír.
War leaves nobody alone. Neither the past, the present, nor the future offers true safety, and the only refuge is what you can protect: your family, your friends, your home.
Jamie Fraser and Claire Randall were torn apart by the Jacobite Rising in 1746, and it took them twenty years of loss and heartbreak to find each other again. Now it’s 1779, and Claire and Jamie are finally reunited with their daughter, Brianna, her husband, Roger, and their children, and are rebuilding their home on Fraser’s Ridge—a fortress that may shelter them against the winds of war as well as weather.
But tensions in the Colonies are great: Battles rage from New York to Georgia and, even in the mountains of the backcountry, feelings run hot enough to boil Hell’s teakettle. Jamie knows that loyalties among his tenants are split and it won’t be long before the war is on his doorstep.
Brianna and Roger have their own worry: that the dangers that provoked their escape from the twentieth century might catch up to them. Sometimes they question whether risking the perils of the 1700s—among them disease, starvation, and an impending war—was indeed the safer choice for their family.