Antoine Duris es profesor en la Academia de Bellas Artes de Lyon, pero, de un día para otro, decide dejarlo todo para convertirse en un guarda del Museo de Orsay; en concreto, de la sala que alberga el retrato de Jeanne Hebuterne, de Modigliani. Mathilde, su jefa en el museo, se encuentra tan perpleja como atraída por su extraña personalidad y el enigma de su vida. Algo terrible le ha sucedido, pero ¿qué? De momento, para sobrevivir, Antoine solo ha encontrado un remedio: dirigirse hacia la belleza.
Con ecos de la comedia romántica que lo consagró entre los lectores,La delicadeza, y también de la extraordinaria proeza literaria deCharlotte, ganadora del Premio Renaudot y el Renaudot des Lycéens),Hacia la belleza es una novela al mismo tiempo luminosa y oscura, llena de momentos y frases memorables, que nos invita a acercarnos, nosotros también, a la belleza.
En los relatos de Infancia e invención, el primero de los volúmenes que compendia la obra novelística de Carmen Boullosa, el viaje a la niñez simboliza más que un retorno al origen. En Antes y Treinta años, tenemos el inquietante umbral hacia el mundo adulto en una mirada inocente, que en Mejor desaparece adquiere tintes de pesadilla. En La novela perfecta, Así pensó el niño y La milagrosa opera la noción mágica del mundo que es privilegio de la infancia. Y en Texas, la invención con rigor documental alienta la crítica impermeable a los dictados de la historia oficial.
En esta segunda recopilación, Carmen Boullosa, una de las voces más importantes de la nueva ficción de América Latina, abandona «la seguridad del jardín de la infancia» -en palabras de Christopher Domínguez Michael- y se interna en el universo de lo imaginario. Un territorio donde la Historia -de la indómita América colonial en Duerme y Son vacas, somos puercos, al Viejo Mundo de La otra mano de Lepanto; de la Europa renacentista en La virgen y el violín, a la Rusia donde inminentemente estallará la revolución de El libro de Ana- y sus personajes ceden a la posibilidad de ser recreados y adaptados al mundo improbable de la ficción, como un recurso para reinventar la realidad y comprender lo que realmente significa ser y estar en la piel de otros.
Tras cautivar a veinte millones de lectores en todo el mundo con La chica del tren, Paula Hawkins vuelve con una apasionante novela sobre las historias que nos contamos al recordar nuestro pasado y su poder para destruirnos. Pocos días antes de morir, Nel Abbott estuvo llamando a su hermana, pero Jules no cogió el teléfono, ignoró sus súplicas de ayuda. Ahora Nel está muerta. Dicen que saltó al río. Y Jules se ve arrastrada al pequeño pueblo de los veranos de su infancia, un lugar del que creía haber escapado, para cuidar de la adolescente que su hermana deja atrás. Pero Jules tiene miedo. Mucho miedo. Miedo al agua, miedo de sus recuerdos enterrados largo tiempo atrás, y miedo, sobre todo, de su certeza de que Nel nunca habría saltado? No te fíes nunca de una superficie en calma, no sabes lo que puede haber debajo.
De vacaciones en la localidad bretona de Crozon, la joven editora Delphine y su marido, escritor, visitan una peculiar biblioteca que alberga los libros rechazados por las editoriales. Allí encuentran una obra maestra: Las últimas horas de una historia de amor, novela escrita por un tal Henri Pick, fallecido dos años antes. Pick regentaba una pizzería junto a su viuda, Madeleine, y según ella nuna leyó un solo libro y mucho menos escribió nada que no fuera la lista de la compra. ¿Tenía el autor una vida secreta?