Robert Louis Stevenson fue uno de los gigantes de la novela de aventuras, pero también fue uno de los grandes conocedores de la mentalidad humana, por lo que era de rigor que tarde o temprano escribiera un clásico imperecedero como El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde (1886). Lúcido testigo de la Revolución Industrial ocurrida en el Reino Unido, Stevenson reflexiona acerca de los límites del método y de la ética científicos, pero, sobre todo y de una manera absorbente e inolvidable, de la dualidad entre el bien y el mal.
LA CHICA BUENA
Abby Abernathy no bebe, no se mete en líos y trabaja muy duro. Cree que ha enterrado su oscuro pasado, pero cuando llega a la universidad, un rompecorazones conocido por sus ligues de una noche pone en peligro su sueño de una nueva vida.
EL CHICO MALO
Travis Maddox, sexy, musculoso y cubierto de tatuajes, es justamente el tipo de chico que atrae a Abby, justamente lo que quiere evitar. Dedica sus noches a ganar dinero en un club de lucha itinerante, y sus días a ser el estudiante ejemplar y el seductor más popular del campus. Toda una mezcla explosiva.
¿UN DESASTRE INMINENTE...
Intrigado por el rechazo de Abby, Travis intenta colarse en su vida proponiéndole una apuesta que trastocará sus mundos y lo cambiará todo.
... O EL INICIO DE ALGO MARAVILLOSO?
En cualquier caso, Travis no tiene la más mínima idea de que ha iniciado un tornado de emociones, obsesiones y juegos que los terminará dañando..., aunque puede que también los una para siempre.
1935. La llegada de Gardel a Puerto Rico causa un sorprendente revuelo. El Zorzal Criollo enamora a los isleños con su cálida y melancólica voz hasta que su exitosa gira se ve interrumpida por un intempestivo problema de salud. El azar caprichoso elige a Micaela Thorné, una mujer negra descendiente de una estirpe milenaria de curanderas, como la encargada de velar amorosamente por sus cuidados. Durante los veintisiete días que pasan juntos, vivirán un intenso y fogoso romance. Micaela quedará rendida ante los encantos de un hombre que le cuenta sobre mundos que ella desconoce: le habla con la misma
pasión que vuelca en sus tangos sobre la verdad de sus orígenes, su vida en Nueva York, sus ascensos y descensos en la consolidación de su fama.
Dos vidas dispares unidas por la pasión, dos mundos que se entrecruzan siguiendo razones inexplicables. La amante de Gardel es una entrañable y conmovedora novela sobre los motivos del corazón que la razón no entiende y los azarosos designios del destino.
El padre Brown no es un detective al uso. Ni lleva pistola, ni fuma en pipa, ni necesita alardes para desentrañar los crímenes más enrevesados. Le basta con observar con calma, escuchar con atención… y conocer el alma humana como solo un sacerdote puede hacerlo. En estos diez relatos brillantes ―desde La cruz azul hasta El paraíso de los ladrones― G.K. Chesterton despliega todo su ingenio y profundidad filosófica para construir una de las series detectivescas más originales y perdurables del siglo XX. Frente al espectáculo del crimen, aquí no hay fuegos artificiales ni persecuciones vertiginosas. Lo que importa es el misterio moral que subyace tras cada delito, las grietas del espíritu, los errores de juicio, los laberintos del arrepentimiento. La intriga se convierte en excusa para explorar el bien y el mal desde una mirada lúcida y profundamente humana. Estamos ante una obra imprescindible del género policíaco, escrita con una ironía sutil y un sentido del humor que desarma y atrapa al lector desde la primera página.
Mafalda y sus amigos son como una pequeña familia, en la que todos tienen sus roles establecidos, con sus encuentros y desencuentros, con sus ocurrencias, que siempre consiguen arrancarnos una sonrisa. Juegan y se pierten, pero también hablan de política, del colegio, de cómo harían ellos las cosas y se preguntan por qué los adultos, con todo su poder, no se mueven ni un ápice para tratar de cambiar el mundo. Y aunque con frecuencia sus preguntas incordian a los mayores, estas siguen siendo hoy de una enorme relevancia y utilidad para ayudarnos a analizar el mundo que nos rodea.
Mafalda se siente responsable del futuro de la humanidad, mientras que los adultos que la rodean solo se preocupan por banalidades. ¿Qué podemos hacer cuando las cosas van mal? ¿Quién se encarga, pues, de que todo funcione? Con su característico ingenio y sus siempre numerosas preguntas, que a menudo irritan y desbordan a todos aquellos que la rodean, nuestra pequeña indignada se plantea los asuntos que nos competen a todos y comparte sus inesperadas y contundentes reflexiones sobre el mundo, que, quizá hoy más que nunca, no dejan de interpelarnos.
«¿Y no será que en este mundo hay cada vez más gente y menos personas?».
La crítica ha dicho...«Quino, el grande Quino, seguirá vivo en su Mafalda, que nos enseñó que, como siempre, lo urgente no deja tiempo para lo importante.»Héctor Abad Faciolince
«Nunca he amado a una mujer que no haya amado previamente a Mafalda.»Manuel Jabois
«Qué importante has sido en nuestras vidas. [...] Siempre estaban tus viñetas dando sentido a los detalles absurdos de la vida y la sociedad. Cada lección era un guiño de risa silenciosa que se volvía carcajada y suspiro, filosofía pura, crítica social, lenguaje de gestos expresivos y pequeños detalles, el humor más refinado concentrado en los dibujos. Qué gran compañero has sido.