Leer a Wilde es aprender. Aprender a vivir, a través de los ojos de alguien que vivió con intensidad y que luchó toda su vida por encontrar el sentido de final de todo. "Escribí cuando no conocía la vida. Ahora que entiendo su significado, ya no tengo que escribir. La vida no puede escribirse; sólo puede vivirse", comentó en sus últimos tiempos. En 1891 escribe su única novela, El retrato de Dorian Gray, en dónde podemos encontrar la ironía, el ingenio, la elegancia y la estética que serán claves en el éxito de sus obras venideras.
Efraín, que regresa de un largo viaje, se enamora de María, una joven encantadora, crecida a su vera, pues había sido pupila del padre de Efraín. Los jóvenes se aman... y el idilio transcurre en un ambiente eglógico, casto, maravillosamente descrito.
Don Luis Mejía, un mujeriego y seductor de segunda clase, apuesta con don Juan Tenorio para ver quién es capaz de cometer mayores fechorías durante el período de un año. Comienza así una cadena de engaños y traiciones encaminadas a ganar la apuesta; se desencadenan peleas, sentimientos a flor de piel y se inicia la tragedia… José Zorrilla recrea con acierto, bajo la tradición romántica, el personaje de don Juan, una figura mítica de la literatura universal, un héroe que burlaba a las mujeres y se deshacía fácilmente con la espada de sus adversarios. Con un ritmo vertiginoso, digno del mejor cine de acción, la obra se desarrolla entre continuas traiciones, sobornos, disfraces y farsas, hasta que se produce el triunfo final del amor más puro y verdadero, aquel que incluso es capaz de redimir de sus pecados al más grande de los pecadores. Un libro imprescindible para jóvenes y adultos de todas las edades.
Franz Kafka, escritor checo de origen judío y lengua alemana, es mundialmente conocido por La Metamorfosis, su indiscutible obra maestra. Sin embargo, también escribió otras joyas literarias, como El proceso (libro que tiene usted en su manos) y El Castillo, narraciones imprescindibles para conocer y degustar con amplitud el universo kafkiano. En esta novela se construye una intrincada metáfora en la que se ve reflejado el ser humano del siglo XX, un hombre anulado y oprimido por el sistema, por un mundo absurdo que lo asedia y angustia cerrando todas y cada una de sus vías de escape. A través de la figura de nuestro protagonista, el gerente bancario Josef K., detenido por dos funcionarios sin una justificación delictiva clara, viviremos pesadillas redundantes donde la burocracia legal coloca al hombre moderno entre la espada y la pared de forma constante, y lo sume en la más honda de las depresiones por desconocer la salida del laberinto en el que se encuentra.
Lope con esta obra aparece como el escritor que descubre al pueblo como personaje colectivo que actúa en escena de una manera conjunta.
La obra se interpreta como el levantamiento del pueblo en su rebeldía contra el tirano, de cualquier condición que éste sea, en defensa de la libertad como principio político general. (...)La peculiar condición del argumento de Fuente Ovejuna ha permitido que esta obra sea interpetada de muy diferentes formas y en muchos países y que haya obtenido una gran difusión en el siglo XX.