Él fue un quarterback del equipo de fútbol americano de los Chicago Stars.
Ella intenta convertir su propia agencia de detectives enuna empresa de éxito.
¿Su primer trabajo? Seguirlo a él.
Por el momento, limitémonos a decir que las cosas no irán bien, nada bien.
Piper Dove es una mujer con un sueño: convertirse en la mejor detective de Chicago. Su primer trabajo será seguir a Cooper Graham, antiguo quarterback de los Chicago Stars. El problema es que él se ha dado cuenta de que ella lo sigue, y eso le disgusta bastante. Sin embargo, Piper no tarda en encontrarse trabajando para el propio Cooper, que la contrata para que vigile a los empleados de su nuevo y exclusivo club nocturno.
Por otra parte, es posible que la vida de Cooper corra peligro, y Piper está empeñada en protegerlo, tanto si él lo desea como si no.
Ojalá no se estuviera ocupando también de un grupo de princesas del Medio Oriente, una criada paquistaní que ansía la libertad, un adolescente problemático y una vecina anciana que exige que encuentre a su marido, que no puede estar más muerto. Y además está CooperGraham, un legendario héroe del deporte que siempre consigue lo que desea... incluso si lo que desea es una intrépida detective empecinada en demostrar que es tan dura como él.
«¡Haz una cosa que te asuste al menos una vez al día!»
Estas son las palabras que Sole encuentra en la carta que Stella, su mejor amiga, le escribió justo antes de irse a París, inmediatamente después de la única pelea de sus vidas y pocos días antes de morir en un atentado.
Devastada por la pérdida, Sole decide aceptar el regalo que Stella le dejó junto con la carta: un salto en paracaídas, (a ella, que odia volar y tiene terror a las alturas). Siguiendo su consejo, durante cien días, Sole tratará de vencer todos sus miedos: desde subirse a una montaña rusa, hasta viajar sola a París o atravesar un bosque por la noche bajo un cielo estrellado, o besar al hombre amado. Porque, tal como decía Stella, para vencer el miedo, no hay nada como hacer exactamente lo que temes. También en el amor.
Saludado por la crítica como un «escritor que hace soñar con la posible renovación de la novela actual», Julián Rodríguez es dueño de una prosa muy personal que usa con inteligencia la elipsis, lo sugerido y no contado, para hablarnos de los náufragos y nómadas de la sociedad actual: nosotros.
Nihilismo, egoísmo y desconcierto están en los protagonistas de las novelas reunidas en este volumen: todas las publicadas por su autor hasta la fecha, además de la inédita, y más reciente, Las formas que buscan el cristal.
Es este un libro de ambición lenta, que no tiene prisa por llegar ni esconde ningún as en la manga. Un libro que juega con todas las cartas encima de la mesa: un paisaje de origen en la raya extremeña con las tierras de Portugal; una curiosidad sin engolamientos hacia el arte de la fotografía y las miradas que se ocultan y desvelan detrás de las cámaras; dos o tres o cuatro nombres de mujer -Acácia, Lucía, Joaquina, Pascale- que trenzan el espacio del encuentro y de la pérdida; la historia que no se quiso escribir sobre el hombre que surgió del exilio; algunas viejas fotografías que giran y giran hacia alguna parte. Una mirada narrativa excepcional en diez momentos y un prólogo (y la lucha de clases).
Ojo Largo es uno de los jóvenes más destacados de Nublares, un clan primitivo que ha creado su propia sociedad. Valeroso e inteligente, Ojo Largo es demasiado independiente para aceptar las reglas sin más, como lo demuestra su deseo por Mirlo, la mujer del brujo de la tribu.
En esta incipiente sociedad, las pasiones humanas reflejan valores ancestrales y eternos como el amor y la lealtad, en un mundo donde la naturaleza impone sus propias exigencias.
Saltar la hoguera se inserta ya de forma plena en la senda del intimismo despojado y la contención expresiva que La víspera nos permitía intuir. Consciente más que nunca de que un poema no es lo mismo que la realidad, pero también de que, a cambio de esa certeza, la lectura nos devuelve todo aquello que merece la pena preservarse.