Laura, la hija de Charlie Harris, el bibliotecario, deja temporalmente su carrera de actriz en Hollywood y regresa a Athena para ser profesora de interpretación en la universidad. Y con Laura llega el drama. Su ex, el escritor Connor Lawton, está casi tan obsesionado con la obra que está escribiendo como con que Laura vuelva con él, cosa que la exnovia de Connor, Damitra, no está dispuesta a permitir. La trama se complica aún más cuando Laura encuentra el cuerpo sin vida de Connor. El instinto de detective de Charlie le llevará a indagar en el entorno del dramaturgo con el apoyo, como siempre, de su fiel gato Diesel para descubrir que la realidad a veces supera la ficción.
Se acerca Acción de Gracias y el pequeño pueblo de Wagtail bulle de turistas que acuden a la famosa localidad pet friendly para participar en el popular concurso de galletas de jengibre para perros y gatos. Todo está a punto para que empiece el evento cuando el gran roble centenario que preside la entrada se desploma y deja al descubierto un cuerpo. ¿Pero quién es? ¿Cómo ha llegado hasta allí? El sargento Dave con la ayuda de Holly Miller y sus mascotas, la gatita Twinkletoes y la perrita Trixie, se pondrán a investigar para descubrir qué ha sucedido. ¡Nadie tiene mejor olfato para resolver crímenes que un verdadero sabueso!
1932. Victoria Georgiana Charlotte Eugenie de Glen Garry y Rannoch Georgie para los amigos es la trigésimo cuarta en la línea de sucesión al trono de Inglaterra, una verdadera dama educada en selectos internados suizos, de familia noble y... en la ruina. A sus veintiún años, huyendo de un posible arreglo con un príncipe casadero, decide abandonar el castillo familiar en Escocia y trasladarse a Londres para forjar su destino. Pero no va a ser tan fácil. Como le dice siempre su cuñada: «un miembro de la familia real, por secundario que sea, tiene el deber de no decepcionar a los suyos». Georgie no dudará en honrar su linaje, aunque eso implique ocultar su identidad para procurarse el sustento, espiar al príncipe de Gales por orden de la reina o aclarar cómo ha acabado un muerto en su bañera.
Harinas Hartland va a celebrar su primer concurso de repostería en Lake Eden y Hannah, propietaria de The Cookie Jar, es elegida para ser la presidenta del jurado. Además, tendrá ocasión de cocinar en el certamen y presentar su famosa tarta de fresa Swensen. El único que puede amargarle la experiencia es Boyd Watson, el arrogante entrenador de baloncesto del instituto y también jurado. Pero tras la primera jornada del concurso, Boyd aparece muerto, y su mujer, Danielle, es la principal sospechosa. Pese a las advertencias de Mike, el jefe de policía, de no entrometerse, Hannah arrastrará a su hermana Andrea en sus pesquisas para demostrar la inocencia de su amiga y descubrir el pastel.
Jane Austen es una de las autoras más representativas del romanticismo literario ingles. Su fina ironía y su querencia por el detalle hacen sus obras especialmente disfrutables. En esta ocasión, las desventuras de las hermanas Elinor, Marianne y Margaret Dashwood se convierten, gracias a la mirada perspicaz y cínica de Austen, en un retrato perfecto, tan sentido como sensible, de la vida en la campiña inglesa y del rol de la mujer en la sociedad británica de comienzos del siglo XIX
Nora Pennington sabe que un buen libro puede ser el mejor remedio frente a cualquier problema, pero cuando una tarde descubre a una misteriosa joven escondida entre las estanterías de su librería no duda en acogerla y, junto a las demás integrantes del Club Secreto de la Lectura y la Merienda, ayudarla a pasar página. Cuando poco después aparece muerta otra clienta de la librería todo se complica aún más. A pesar de que se descubre una nota de suicidio, las intrépidas amigas del club de lectura deciden ayudar al sheriff novato a detener a un asesino que confirmará que los monstruos y los secretos no solo habitan entre las páginas de los libros.
Once hermanos intercambian mensajes acerca de la situación de su padre, que en la ancianidad establece vínculos escandalosos y ostenta conductas que no solo ponen a prueba el afecto de sus numerosos hijos, sino que también activan los recuerdos y obstinaciones de cada cual, dando paso a la manifestación -enfática, divertida, exasperante- de las diferencias que tienen, las deudas y los rencores que se guardan.
Cruzando voces y cambiando de perspectiva con destreza, Rafael Gumucio ofrece con Los parientes pobres una novela donde el fresco que viene construyendo hace tres décadas sobre los modos chilenos de establecer relaciones encuentra uno de sus puntos más altos. La historia de un patriarca caído que es también el relato de generaciones desencontradas, una comedia que es también un drama, una competencia de voces que se confunden y se distancian, que se buscan y se burlan hasta encontrarse o alejarse para siempre.
El gran maestro irlandés deslumbra con esta joya entre la memoria y la guía íntima de Dublín y sus artistas. La alquimia del tiempo posee tantas capas y es tan rica emocionalmente, tan ingeniosa y sorprendente como cualquiera de sus mejores novelas. Para Banville, nacido y criado en un pequeño pueblo cerca de Dublín, la ciudad fue al principio un espacio apasionante, un regalo y, también, el lugar donde vivía su querida y excéntrica tía. Sin embargo, cuando llegó a la mayoría de edad y se instaló allí, se convirtió en el habitual telón de fondo de sus insatisfacciones, y de hecho no tuvo un papel propio en su trabajo hasta la serie de Quirke, escrita como Benjamin Black. Aquella fascinación infantil permaneció oculta en algún lugar de su memoria. Pero aquí, mientras nos guía por la ciudad, deleitándose con su historia cultural, arquitectónica, política y social, Banville saca a la luz los recuerdos unidos a lugares y momentos formativos más importantes. El resultado es un tour maravilloso por Dublín, un elogio tierno y poderoso a una época y un lugar que dieron forma a «un artista adolescente».
Un pequeño puerto de pescadores en una isla del Mediterráneo. Costa montañosa y escarpada, salvaje. Un malecón, una rada y un varadero, todo de dimensiones discretas, fundidas en el paisaje. En lo alto tres o cuatro laúdes de pesca y más arriba, frente al mar, varias casas en pendiente. Los días de calma es la imagen de un paraíso escondido; los días de tormenta, la furia de la naturaleza».
Así comienza este libro donde el autor rememora los días transcurridos durante treinta y tres veranos de su vida adulta en una casa junto al mar. Aquí hay una poética: frente al Mediterráneo como moda o escenografía publicitaria, el Mediterráneo esencial; frente a la casa como objeto mercantil, la casa como lugar de creación. Entre el mar y la montaña, los días tranquilos de la vida familiar y una filosofía de lo cotidiano que nace del paisaje, late el corazón de la casa de un escritor, el espacio donde imaginó gran parte de sus libros. Memoria íntima, historia y literatura conforman esta obra, una de las más bellas y personales de José Carlos Llop.