En esta brillante secuela de El cuento de la criada, la aclamada autora Margaret Atwood responde a las preguntas que han cautivado a los lectores durante décadas.
Novela ganadora del Man Booker Prize 2019
Subo y penetro en la oscuridad del interior; o en la luz.»
Cuando las puertas de la furgoneta se cerraron de golpe tras Offred al final de El cuento de la criada, los lectores no tenían forma de saber cuál iba a ser su futuro: la libertad, la prisión o la muerte.
Con la publicación de Los testamentos, la espera ha terminado.
Independiente, poco sociable, intuitiva y poderosa, la detective replicante Bruna Husky sólo tiene un punto vulnerable: su gran corazón. Cuando el inspector Lizard desaparece sin dejar rastro, la detective se lanza a una búsqueda desesperada y contrarreloj del policía. Su investigación la lleva a una colonia remota de Nuevos Antiguos, una secta que reniega de la tecnología, así como a rastrear los orígenes de una oscura trama de poder que se remonta al siglo xvi. Mientras tanto, la situación del mundo se hace más y más convulsa, la crispación populista aumenta y la guerra civil parece inevitable.
Bruna tendrá que hacer frente a su mayor temor, la muerte, en una historia que es un certero y deslumbrante retrato de los tiempos en que vivimos.
Los tiempos del odio es una novela intensa y de acción trepidante, en la que están presentes los grandes temas de Rosa Montero: el paso del tiempo, la necesidad de los otros para que la vida merezca la pena, la pasión como rebelión frente a la muerte, los excesos del poder y el horror de los dogmas.
Los tres mosqueteros es una novela folletinesca, sin duda. Un caudal de peripecias con todos los pecados propios de las obras de su clase, pero también un folletín ilustre muy superior a los niveles comunes al género. Permanece fresco y vivo, y dispara ecos, resortes íntimos en la imaginación y los sentimientos de quien se enfrenta a sus páginas, sumiéndolo en una aventura apasionante y haciéndolo correr, galopar sin aleiento en la ruta e Calais a Belle-Isle, batiéndose en las posadas o en los caminos, esquivando el veneno y el puñal en los corredores del Louvre, amando, matando y muriendo en una aventura que en realidad no es sino la "Aventura", como decía Robert Louis Stevenson refiriéndose a Dumas, que late en cualquier corazón humano: voluntad ardiente melancolía, fuerza un poco vana, amistad, elegancia sutil y galante, valentía, lealtad y ese tono de escéptica sabiduría, de pesimismo ligero o de templado optimismo que impregna el relato, y no es otra cosa que el lúcido conocimiento de la condición humana con lo que ésta tiene, a un tiempo, de pespreciable y entrañable. Arturo Pérez-Reverte. Esta edición incluye un diálogo entre Alejandro Dumas y Alatriste y un poster regalo con la ilustración de la cubierta de los mosqueteros y Alatriste.
En el 58 a. C., Roma, la Galia y Egipto eran tres mundos distintos que, sin saberlo, iban camino de un único destino…
Si en Roma soy yo conocíamos los orígenes de Julio César y enMaldita Roma asistíamos a su ascenso político, ahora César se enfrenta a uno de los mayores desafíos históricos de todos los tiempos: la conquista de las Galias, un territorio siempre hostil a Roma, vasto, inmenso y, a ojos de los enemigos de César, un lugar inconquistable destinado a ser su tumba.
Con una rigurosa documentación y un ritmo soberbio vivimos el sufrimiento y la épica de la guerra de las Galias, pero también presenciamos la lucha política fratricida en Roma y viajamos al exilio con el faraón Tolomeo XII, expulsado de Egipto en compañía de su hija, la joven y mítica Cleopatra.
La Galia, Roma y Egipto, una colisión inexorable de tres mundos legendarios en la que culmina la Trilogía del Ascenso, el primer ciclo de la serie sobre Julio César.
La desaparecida localidad de Atlas, a pocos kilómetros del puerto más importante del Pacífico, acogió hasta 1892 a una población flotante de casi tres mil inmigrantes de doce nacionalidades, sirviendo de residencia temporal y epicentro de trámites aduaneros. Como una pequeña república, poseía su propia divisa y banco universal, una capilla ecuménica, diversas oficinas consulares, su propia estación de tren y, en los días de auge de la fotografía post mortem, su propia médium: la joven Abigail Clayton, quien, a través de su cámara de fuelle y la técnica del ambrotipo, recibía mensajes de los cadáveres que retrataba. Aristócratas y diplomáticos de todo el mundo viajaron a conocerla, fue amada y temida, hasta que una acusación de demencia y un juicio por homicidio terminaron con su corta carrera.
Dicen que estuvo encerrada en un manicomio casi veinte años antes de que la tuberculosis la matara. Eso dicen. A veces, la verdadera historia solo la conoce la misma Muerte. O se revela en sus fotos.
Una noche, en medio de una rave ilegal en una casa de campo de Yorkshire, un joven es agredido de forma brutal con un lingote de oro. ¿Qué hace allí un grupo anarquista radical? ¿Qué relación tiene con los hechos el banquero propietario de la finca? ¿Quién es el agresor y cuáles sus motivos? ¿Y qué hace un lingote de oro ahí abandonado como si no tuviese valor alguno?
Este incidente y las preguntas que desencadena son el punto de partida del reportaje que escribe Hannah, una joven periodista freelance de izquierdas que anda con el agua al cuello. Sin embargo, el revuelo que genera el texto —pronto convertido en serie de televisión— va a cambiar su suerte, y también la de la famosa y polémica columnista conservadora Miriam «Lenny» Leonard, contraria a todo lo que huela a woke y a discriminación positiva, en horas bajas tras el fiasco de su primer libro.