Hay cosas que no van del todo bien en la ciudad que nunca duerme. Los avatares de Nueva York han conseguido evitar temporalmente la invasión de la Mujer de Blanco (y de paso la destrucción de todo el universo), pero el misterioso Enemigo con E mayúscula esconde poderes más sutiles bajo la manga. Un nuevo candidato a la alcaldía, experto en el arte de la retórica populista de la gentrificación, la xenofobia y la «ley y el orden», puede llegar a conseguir cambiar la naturaleza de la Gran Manzana.
Para derrotarlo a él y al Enemigo que lo controla en las sombras, los avatares deberán unirse con el resto de las ciudades grandiosas. O arriesgarse a la aniquilación completa de su mundo.
Arthur Conan Doyle escribió una obra que marcó un antes y un después en la narrativa de aventuras y ciencia ficción. Con su magistral estilo, nos sumerge en una expedición hacia los confines de lo desconocido, donde la ciencia, la imaginación y el peligro se entrelazan en un relato inolvidable. Una de las piedras angulares del género que ha inspirado a generaciones de lectores y escritores con su audaz exploración de lo imposible.
El profesor Challenger, un personaje tan excéntrico como fascinante, lidera un grupo de intrépidos exploradores hacia una meseta aislada en Sudamérica. Allí, los protagonistas descubrirán un ecosistema primitivo que desafía toda lógica, habitado por criaturas que parecen haber escapado al paso del tiempo: dinosaurios, tribus hostiles y secretos que podrían cambiar la comprensión del planeta tal y como lo conocemos.
Una reflexión sobre los límites de la ambición humana (y las implicaciones éticas del descubrimiento científico) que sigue hechizando con su capacidad para encender el ingenio y despertar el espíritu aventurero. Una obra imprescindible que abrió camino a un género, y cuya influencia aún resuena en la literatura y el cine contemporáneos.
Escritos durante los primeros años de la contienda para periódicos austríacos y alemanes, revelanuna vertiente del autor desconocida para muchos. En ellos pone su brillantez intelectual alservicio de la causa germánica a costa de la idea de Europa que él y sus amigos franceses sehabían comprometido a construir.El abismo al que se asomó esa Europa cambió para siempre la sensibilidad de Zweig y la de granparte de su generación. El mismo abismo y la misma pasión nacionalista que parecenamenazar a Europa un siglo después.