Inglaterra, siglo XI. A sus nueve años, tras la muerte de su madre y la pérdida de su hogar, Rob J. Cole se da cuenta de que tiene un don extraordinario: con solo tocar a una persona puede descubrir si está o no cerca de la muerte. Bajo la tutela de Henry Croft, cirujano barbero que recorre el país ejerciendo de curandero, su don crece, así como su pasión por la medicina.
Tras la muerte de su maestro, Rob continua con el negocio, pero el encuentro con Benjamin Merlin, un médico judío que le habla del más eminente doctor de la remota Persia, Ibn Sina o Avicena, le impulsa a hacer realidad su sueño. Movido por su pasión por sanar y dispuesto a superar cualquier obstáculo, Rob viajará a Oriente, haciéndose pasar por judío y sumergiéndose en nuevos idiomas, dispuesto a estudiar medicina en la madraza de Ispahán. Allí marcará su destino y el de su familia para siempre.
Un hombre sale de un supermercado chino cargado de baratijas que el cajero le ha endilgado al carecer de cambio. Unas pilas AAA, un ojo de goma con luz, una hebilla dorada, una minúscula cámara fotográfica, una cucharitalupa… La aventura más inesperada lo aguarda a la vuelta de la esquina, y en forma episódica, estos objetos aparentemente inútiles articularán una trama delirante en la que aparecen extraterrestres idénticos a los seres humanos, sistemas de tráfico de información entre planetas también idénticos, una misteriosa nostalgia alienígena ante mundos indistinguibles y una máquina capaz de multiplicar los mundos.
Como ocurre con toda la obra de Aurora Venturini, estos cuentos fueron escritos desde las tripas, y también desde un lugar periférico del lenguaje y la literatura. Sus páginas las recorre una galería de personajes extraños y deformes. Porque esa ha sido siempre la manera como Venturini perfila sus historias, abordándolo todo con una mirada extravagante. Aquí desfilan gatos absorbidos por un tornado, niñas que nacen con un bulto negro en el cuello, una maestra que se enamora de un ventrílocuo de circo. Y viejos y mujeres que pegan a sus hijas. Dueña de un estilo excepcional, lírico y sórdido a la vez, Aurora Venturini narra de manera irrefrenable las zonas perversas y macabras del mundo, y atrapa a estos raros personajes antes de que se evaporen. Divididos en dos partes, El marido de mi madrastra y Hadas, brujas y señoritas, estos relatos trasmiten su particular manera de entender la literatura y la vida, dos espacios tomados casi siempre por la oscuridad, pero con algunos fogonazos breves de una luminosidad que hiere.