Una novela de amor, traición y arte inspirada en la historia real de las piezas de porcelana blanca que Hitler adoraba.
Dos amantes atrapados en la barbarie nazi. Una hija en busca de la verdad.
Alemania 1929. En una fiesta de jóvenes bohemios en Weimar, los destinos de dos artistas Max, un joven arquitecto vienés formado en la Bauhaus, y Bettina, una pintora discípula de Kandinsky, se cruzan. Ambos jóvenes se enamoran al instante y sus respectivos talentos los llevan a Berlín, hasta que el surgimiento del nazismo los separa. Max es enviado al campo de concentración de Dachau, en el que su habilidad para hacer delicadas figuritas de porcelana blanca lo salva de una muerte inminente. Bettina, desesperada, lo arriesga todo para rescatarlo
El hombre es luz y oscuridad, claridad y sombra, cielo e infierno, es la entidad en cuyo interior más profundo se produce una cruenta y oscura lucha entre el bien y el mal. Gabriel John Utterson, un notorio y abogado londinense se ve en la obligación moral de investigar la extraña relación que de pronto ha surgido entre su viejo amigo, el notable Doctor Henry Jekyll, y un sujeto de aspecto despreciable del que nadie tiene referencias, llamado Edward Hyde. Éste es el origen de la trama argumental de El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, que pretende estudiar la dualidad del hombre a través de su dictomía entre el bien y el mal. Jekyll tenía la convicción de que la conciencia humana se componía de estos dos aspectos, que se enfrentan entre sí en una lucha continua. En su profunda creencia de que era poosible aislar y separar estos dos componenetes del ser, creó una pócima y el correspondiente antídoto, capaces de transformar a un hombre de la monstruosa encarnación de su yo maléfico, donde su naturaleza malvada se tornaba dominante, alejándose totalmente del lado bueno de su existencia.
Ésta es sin duda una de las obras más conocidas de Stevenson, junto con La isla del tesoro. Es un texto característico de la época victoriana como crítica a las restricciones de la moral del victorianismo. En un principio la convivencia entre las dos personalidades de Jekyll no es traumática sino sólo anecdótica. Con el paso del tiempo, esta oposición entre las dos personalidades del mismo hombre llevará a un durísimo enfrentamiento que terminará con el triunfo del bien, pero a costa de la propia vida.