El último libro de ficción publicado en vida de Albert Camus, una colección de seis fabulosos relatos signados por la búsqueda del sentido vital.
Los relatos de El exilio y el reino (1957) constituyen la última obra narrativa que publicó Albert Camus antes de su intempestiva muerte en 1960.
Ambientados en diversos escenarios, desde un campamento nómada en el desierto argelino hasta un barrio acomodado de París o un pueblo de Brasil, todos se centran en personajes que se hallan privados de un reino personal y se enfrentan a distintos tipos de exilio literal o figurado.
Sin embargo, el conjunto defiende la fraternidad y la búsqueda de un horizonte etico que nos preserve del nihilismo social, en consonancia con otros libros de madurez del autor como La caída o El hombre rebelde.
A sus setenta y dos años, Juan Cabrera vive prácticamente enclaustrado con sus libros en un pequeño piso del barrio de Argüelles. No es algo nuevo para él. Durante años estuvo confinado en un convento benedictino, del que salió con un indulto especial de exclaustración para un profeso de votos perpetuos. En el claustro ya no lograba escuchar a Dios, pero quizá su salida también se vio influenciada por la denuncia que hizo de tres novicios a los que descubrió en una situación impropia, o al menos entonces eso le pareció. Alejado de la familia, Cabrera recibe un día la visita de su sobrino Jaime, quien, poco después, propicia el encuentro entre su tío y Antón Rubial, uno de los novicios expulsados por la acusación del exmonje. Tras dejar la orden, Rubial rehízo su vida y se casó con Petri, con quien mantiene una relación complicada.
Seis estudiantes. Un asesinato. Empieza la cuenta atrás…
Gela Nathaniel, directora del nuevo curso de Arte Multimedia en la Universidad Royal Hastings, necesitaba seis estudiantes de diversos perfiles para su nuevo programa de posgrado si no quería que la universidad le retirara los fondos. Los estudiantes que encontró, sin embargo, se revelaron problemáticos desde el primer día.
Cuando un examinador externo analiza el resultado del posgrado, y todo lo que ha sucedido en él durante el año, descubre que un alumno incendió la obra de otro, rumores de infidelidades matrimoniales y relatos de desastrosas excursiones en grupo. Pero durante el análisis de los trabajos finales, incluidos correos electrónicos y mensajes en los foros internos, el examinador intuye algo mucho peor… ¿Es posible que uno de los alumnos haya muerto y los demás estudiantes lo hayan encubierto? Nadie es quien dice ser, y todos ocultan algo.