UN EXTRAÑO MANUSCRITO
Madrid, 2012. Silvia disfruta de una vida bastante tranquila; trabaja en la Biblioteca Nacional, tiene un grupo de amigas estupendas y todas las noches se pierde entre las páginas de uno de esos libros antiguos que colecciona con devoción. Hasta que un día llega a sus manos un misterioso manuscrito que lo cambia todo para siempre.
UN SECRETO ENTRE CASTILLOS MEDIEVALES
Cuando se dé cuenta de que la persiguen y de que su vida corre peligro, pedirá ayuda a Alex, un experto en castillos medievales, para descifrar el enigma. Juntos recorrerán España en una frenética carrera mientras esquivan a ladrones de arte, policías veteranos y sicarios sin escrúpulos.
¿Sabes qué es peor que sentir que todos los hombres te desean, pero ninguno te quiere de verdad? Ser una romántica empedernida. De esas que idealizan cada mirada furtiva, cada gesto mínimo, cada historia que podría empezar con un roce accidental en el metro.
Creí que mudarme a Nueva York —aunque fuera siguiendo los sueños frustrados de mis padres— me ayudaría a dejar atrás mis sentimientos más estúpidos. Pero estaba muy equivocada. Solo bastaron unos días para que mi corazón hiciera triples tirabuzones cada vez que veía a mi vecino, Nixon Kölher.
Es un hombre imponente, consagrado a la ley, rígido hasta la médula… y que no rompe sus propias normas por nadie. Ni siquiera por amor.
¿Nuestro primer encuentro? Catastrófico.
¿Lo peor? Que, tras una noche de copas con mis amigas, acabé en su cama.
¿Y lo más desconcertante? Que no parezca recordar que soy la vecina a la que ni se dignó mirar en dos ocasiones.
Florencia, 1631. Mientras la peste diezma la ciudad, una red de intrigas
y secretos se cierne sobre el convento de San Mateo, donde han
tomado los hábitos Virginia y Livia, las dos hijas de Galileo Galilei, el
científico más vigilado por la Inquisición. Junto con sor Agnese, una
monja fascinada por la ciencia, las jóvenes colaboran en la transcripción
de las revolucionarias ideas astronómicas que brotan de la
mente del genio.
Pero una noche, tras haber pasado horas observando las estrellas,
sor Agnese aparece muerta. Todo indica que no ha sido un accidente.
Los rumores apuntan a que la monja estaba trabajando en un
artefacto capaz de demostrar, de forma irrefutable, las teorías que
Galileo lleva años defendiendo y que la Iglesia se empeña en silenciar.
Con el tiempo en su contra, Galileo deberá resolver un crimen dentro
de los muros del convento antes de que el asesino vuelva a actuar. Al
mismo tiempo, se enfrenta a un enigma científico que podría cambiar
para siempre nuestra visión del universo.