Una novela policíaca donde las fuerzas del bien son a veces las fuerzas del mal y en la que Sergio Ramírez, Premio Cervantes 2017, hace un colorido y esperpéntico retrato de un mundo de narcos, crímenes, corrupciones y abusos de poder.Asesinatos y narcotráfico, policías y cárteles. Nadie es inocente. El inspector Dolores Morales y el subinspector Bert Dixon, antiguos guerrilleros y miembros del Departamento de Narcóticos de la policía nicaragüense, investigan la desaparición de una mujer. Las únicas pistas son un yate abandonado en la costa, sospechoso de transportar drogas, un libro quemado y una camiseta ensangrentada. El caso se agravará tras la aparición de varios cadáveres, entre ellos el del principal testigo.En una Managua caótica y ardiente los protagonistas tendrán que enfrentarse con valentía y humor, no sólo a los poderosos cárteles de Cali y de Sinaloa, sino a antiguos compañeros de insurrección que se han adaptado mejor a los tiempos y han traicionado sus viejos ideales.
La protagonista de esta historia recibe un mail inesperado de un antiguo amante que despierta en ella el recuerdo de un episodio pasado: siendo muy joven, dejó durante un tiempo el hogar familiar en medio de la naturaleza colombiana para marcharse a Londres y probar suerte lejos de su país. Allí entabla una ambigua relación con un inglés que le dobla la edad. Pronto el amor y el deseo quedarán atravesados por una dependencia mutua, perturbadora y asimétrica que terminará marcándolos a ambos.
El cielo está vacío es una historia iniciática sobre el despertar sexual, sobre encender el fuego en una sociedad que se empeña en apagarlo, sobre sentirse invisible y fuera de lugar, sobre cómo llegamos a convertirnos en quienes realmente somos y las cosas a las que tenemos que renunciar para lograrlo. La novela indaga en la pérdida de la juventud, la soledad, la incapacidad de comunicarse, las dificultades de los inmigrantes, el chantaje sexual y la eterna búsqueda de la figura del padre y del amor como arma que puede enaltecer al ser humano y al mismo tiempo destrozarlo.
«Esta es la historia de un hombre que sin saberlo fue su siglo y la de un lugar que se condensa aquí en un nombre propio: Germán Alcántara Carnero, una historia de violencia incontenible y natural que exige ser contada como una biografía discontinua y que no debía empezar aquí.»
Así comienza El cielo árido, la historia de Germán Alcántara Carnero: de su tiempo, de los hombres y mujeres que vivieron a su lado y de la meseta inexistente en la que Monge destila las esencias de una Latinoamérica salvaje. Un lugar árido, dónde las únicas constantes parecieran ser la soledad, el sol inagotable, la violencia, la lealtad, y la lucha cotidiana por hacerse de una escala de valores que dote de sentido a la existencia.