El "Crotalón" (o "Crótalon"), diálogo atribuido a Cristóbal de Villalón, es una obra escrita a mediados del siglo XVI, coincidiendo con un momento de creciente tensión entre las ideas de la Reforma y las nacidas contra esta en Roma y en el Vaticano. El texto, que retoma el argumento de "El gallo" de Luciano de Samósata, nos presenta un agudo y satírico retrato de los vicios sociales, rematado por un último capítulo en que el diálogo se torna una novedosa diatriba contra el estado de cosas de la sociedad europea y española de su tiempo. La renovada interpretación que el autor hace de Luciano, sin separarse por ello de una sólida fundamentación evangélica, avala además una revisión de las costumbres morales y lo sitúa en la línea de los grandes reformadores de la Europa del Renacimiento.
Conocí a West Haven cuando tenía ocho años. Me enseñó a jugar a póker con nueve e hicimos aviones de papel juntos con once. Me besó cuando tenía dieciséis y se convirtió en lo mejor de mis vacaciones de verano en Montana. Fue el chico que me robó el corazón, y también el hombre que me lo destrozó a los veintitrés.
Años después, rompo mi promesa: vuelvo al rancho, aunque esta vez no como invitada, sino como la dueña. Puede que West quiera perderme de vista, pero incluso él tiene que admitir que la única manera de salvar su legado familiar es con mi ayuda. Soy yo o la quiebra.
No será fácil trabajar junto a él y enfrentarnos a todos esos recuerdos, pero esta situación es temporal. Quizá esta encrucijada nos permita enterrar el pasado… Quizá por fin ha llegado el momento de decir adiós. Solo tengo que evitar cometer el error de enamorarme de West Haven otra vez.
It’s 1971. Trash piles up on the streets, crime is at an all-time high, the city is careening towards bankruptcy, and a shooting war has broken out between the NYPD and the Black Liberation Army. Amidst this collective nervous breakdown furniture store owner and ex-fence Ray Carney tries to keep his head down and his business thriving. His days moving stolen goods around the city are over. It’s strictly the straight-and-narrow for him until he needs Jackson 5 tickets for his daughter May and he decides to hit up his old police contact Munson, fixer extraordinaire. But Munson has his own favors to ask of Carney and staying out of the game gets a lot more complicated and deadly.