Kaila vive con su madre en Aguas Claras, una de las localidades que rodean el lago Milagro. Desde la muerte de su padre, un biólogo empeñado en demostrar la existencia de la criatura que, según una creencia popular, habita en el lago, Kaila está atrapada en un duelo sin salida. No duerme, no come, se despierta empapada en el agua dulce del Milagro. Cuando varias mujeres desaparecen, Kaila se une a la búsqueda con el afán de demostrar que su padre tenía razón y que sea lo que sea lo que habita bajo esas aguas es el responsable de las desapariciones.
A través de la mirada de una chica que ha hecho del autoengaño su tabla de salvación y que vive atrapada en un paisaje de postal plagado de trampantojos, Criaturita se mueve sin miedo entre el thriller rural, la novela de aprendizaje y el género fantástico.
Marcellus es un pulpo increíblemente curioso y descarado. Cada día, mucha gente pasa por delante de su tanque en el acuario de Sowell Bay, aunque pocos se detienen demasiado. En cambio, Tova, la limpiadora, le ha cogido cariño y, mientras barre, le cuenta cuánto echa de menos a su hijo, desaparecido hace treinta años en el mar.
A Marcellus no se le escapa nada y es mucho más inteligente de lo que nadie podría imaginar, pero nunca se le ocurriría mover un solo tentáculo para ayudar a uno de sus captores humanos... hasta que comienza a formar una inesperada amistad con Tova. Con su perspicacia de detective, Marcellus ha deducido lo que sucedió la noche de la desaparición. Y ahora tendrá que ingeniárselas desde el otro lado del cristal para revelarle la verdad, antes de que sea demasiado tarde.
Una novela deslumbrante y conmovedora sobre una amistad capaz de vencer la peor de las soledades. Y una historia de esperanza sobre dos almas generosas, criaturas imperfectas... y , quizá por eso, increíblemente luminosas.
Marcellus es un pulpo increíblemente curioso y descarado. Cada día, mucha gente pasa por delante de su tanque en el acuario de Sowell Bay, aunque pocos se detienen demasiado. En cambio, Tova, la limpiadora, le ha cogido cariño y, mientras barre, le cuenta cuánto echa de menos a su hijo, desaparecido hace treinta años en el mar.
A Marcellus no se le escapa nada y es mucho más inteligente de lo que nadie podría imaginar, pero nunca se le ocurriría mover un solo tentáculo para ayudar a uno de sus captores humanos... hasta que comienza a formar una inesperada amistad con Tova. Con su perspicacia de detective, Marcellus ha deducido lo que sucedió la noche de la desaparición. Y ahora tendrá que ingeniárselas desde el otro lado del cristal para revelarle la verdad, antes de que sea demasiado tarde.
Una novela deslumbrante y conmovedora sobre una amistad capaz de vencer la peor de las soledades. Y una historia de esperanza sobre dos almas generosas, criaturas imperfectas... y , quizá por eso, increíblemente luminosas.