Coronado de sueños, escrito entre 1894 y 1896 y traducido ahora por primera vez al español, es la culminación de la etapa juvenil de Rainer Maria Rilke (Praga, 1875 - Montreux, Suiza, 1926) en su ciudad natal. Consciente desde los primeros versos de su misión como transformador de lo visible en lo invisible a través de la celebración del mundo, escuchamos ya la voz inconfundible del poeta, que a través de los 51 poemas que componen la obra nos abre su corazón de forma conmovedora. Temas como la rosa, el silencio, las fuentes, la muerte prematura o la búsqueda de una religiosidad propia aparecen ya aquí, esbozados con trazos tímidos pero genuinos, y acompañarán al autor a lo largo de su evolución estilística, como una siembra de juventud que cuidará con mimo y a la que consagrará toda una vida para desentrañar sus misterios y recoger más tarde sus frutos en forma de las Elegías de Duino y los Sonetos a Orfeo. Llevará así «por primera vez a la perfección el poema alemán», en palabras de Robert Musil, que concluía que «Rilke no fue solo una cumbre de su época, fue una de esas alturas en las que el destino del espíritu hace pie para pasar sobre las épocas».
Clemente Aragón no entiende por qué, siendo un hombre casado y con buena reputación en la sociedad salvadoreña, continúa enredándose con mujeres. Su aventura con Blanca, esposa de un general y buen amigo suyo, podría haberse filtrado. Anida ahora en Clemente una nueva sensación de paranoia, que se acrecienta con unas misteriosas llamadas y el extraño suicidio de uno de los luchadores de lucha libre que asistía al grupo de Alcohólicos Anónimos que coordina.
Es finales de febrero de 1972 y, después de que el gobierno militar de El Salvador cometiera un fraude electoral, el nombramiento de un nuevo presidente desata las protestas y una oleada de intrigas y conspiraciones. Clemente preferiría mantenerse al margen, pero los acontecimientos se precipitarán a lo largo de un fin de semana, mientras el destino de la familia Aragón se entrelaza con la deriva de una nación en medio de un conflicto inagotable.
Corre el año 1952, en pleno franquismo, y en un cuartel cercano a Madrid aparece el cadáver de un espía norteamericano acompañado por un caballo y un perro, también muertos. Ricardo Valor, comisario de la Brigada Criminal, se hará cargo del caso y descubrirá un complot relacionado con el tráfico de penicilina que involucrará a altos mandos militares y políticos.
Con el ambiente militar y policial como telón de fondo, Corazones de lobo refleja la pobreza de un país que todavía no se había recuperado de una guerra fratricida. A través de una prosa precisa y sobria que crea intriga y atrapa al lector hasta el final, Javier Reverte muestra el contraste entre la miseria de la población y la fortuna de los ganadores del conflicto bélico, que utilizaron el poder que cayó en sus manos para enriquecerse a costa del sufrimiento de otros.