Dentro de la poesía latina, la figura de Ovidio ocupa una destacada a la par que singularísima posición. Su fama fue ya considerable en vida, en modo alguno menguó mientras duró el mundo antiguo y se mantuvo e incluso aumentó con el tiempo. En las cuatro obras de este volumen, que suponen la culminación de todo un genero, el poeta se presenta como praeceptor amoris y una experiencia personal e irrepetible como el amor mismo se convierte en algo enseñable. La maestría que despliega Ovidio, su conocimiento de la psicología femenina en sus aspectos menos reputados y su ironía desmitificadora tanto respecto al amor como al genero didáctico hacen de todas ellas un monumento al manierismo literario.
Los habitantes de Santa Rita, con sus problemas e historias, y dos cadáveres –uno, un bebé cuyo esqueleto se acaba de encontrar entre los restos de un muro derribado, en la zona antigua de Santa Rita, junto a unos cuadros muy valiosos de la escuela expresionista «Der Blaue Reiter», el otro, un conocido especialista de historia del arte que tenía que hacer el peritaje de los cuadros- forman el núcleo narrativo de la nueva obra de Elia Barceló, un Noir Mediterráneo, con guiños a clásicos del suspense como Colombo o Dexter.
La inspectora Lola Galindo, con la ayuda de Robles y otros más, investiga un caso lleno de misterios y secretos, tanto en el mundo del arte del siglo pasado como en la actualidad.
Amores patológicos fue el primer libro de Nuria Barrios, que ahora ha vuelto a intervenir en él para celebrar los veinticinco años de su publicación. Su escritura suscitó en su momento tantos elogios como reacciones escandalizadas ante aquel mundo apasionado y excesivo, atento a la exploración del cuerpo como lenguaje del eros. Es asombroso comprobar cómo el poder perturbador de las voces de las mujeres cuando hablan de su deseo sigue hoy intacto. Decididos a que no se apague la pasión, ese estado arrebatado que es el más hermoso de una relación, los personajes de Amores patológicos terminan desarrollando patologías amorosas tan grotescas como tiernas. Un mismo fuego erótico alimenta la nueva edición de esta obra híbrida que narra historias de fetichismo y soledad, de celos y entrega, de juegos y abismos.