Una brillante y devastadora novela sobre las múltiples realidades que habitamos mientras las guerras se extienden a nuestro alrededor
August Brill tiene setenta y dos años y se está recuperando en la casa de su hija, en Vermont, tras sufrir un accidente de coche. No puede dormir y, acostado sobre la cama en la negrura de la noche, inventa historias para rehuir acontecimientos del pasado que preferiría olvidar, como la reciente muerte de su esposa y el horroroso asesinato del novio de su nieta, Titus. En una de esas historias, el jubilado crítico de libros imagina un mundo paralelo en el que Estados Unidos no está en guerra con Irak sino contra ellos mismos. En esta otra América, las torres gemelas no cayeron, los resultados de las elecciones del 2000 llevaron a la secesión y se produjo una sangrienta guerra civil. A medida que avanza la noche, la historia de Brill se vuelve cada vez más intensa, y aquello que no estaba intentando evitar recordar insiste en ser narrado.
Esta historia comienza bajo las aguas turbias de una balsa de riego. Es ahí donde el protagonista, con apeínas catorce años, encuentra el cadáver de un vecino. El fatal hallazgo hace saltar por los aires los felices días de su adolescencia: en el barrio no tardan en correr teorías sobre el ahogamiento y la implicación que el joven pudo tener en esa muerte. Más de dos decadas despues, se propoíne reconstruir lo que realmente sucedió aquella maíñana de verano.á Con un extraordinario ritmo narrativo y la estructura fascinante de una investigación, Un hombre bajo el agua es una novela que ajusta cuentas con nuestra paríte más escurridiza: la memoria. Un viaje de ida y vuelíta en el que la escritura abre una grieta en la muerte por la que la vida acaba abriendose paso.
Tiempo después de publicar la novela Un padre extranjero, Eduardo Berti recibe un correo inesperado: unas fotocopias del legajo que su padre, nacido en Rumania, presentó en el año 1950 para obtener la nacionalidad argentina. Ahí figuran todos o casi todos los datos que su padre ocultó o alteró tras su emigración a Argentina, incluidos algunos secretos que se llevó con él a la tumba: su verdadero apellido, su verdadera fecha de nacimiento, el nombre del barco que lo transportó de Europa a América justo antes de la Segunda Guerra Mundial y la fecha exacta en la que ese barco llegó al puerto de Buenos Aires, el mismo puerto donde el padre comenzó la reinvención de su identidad pública. El grueso legajo, enviado por un amigo y lector, trae además algo aún más sorprendente: la dirección de la casa natal del padre, en la ciudad rumana de Galați, a orillas del Danubio, junto a la frontera moldava, lo que convence a Berti de viajar por fin a ese lugar que siempre había sido para él un «país imaginado».
Flores, hierbas, y árboles son un componente clave del lenguaje poético y dramático de Federico García Lorca. Si pusiéramos su obra bocabajo y cayeran todos los versos y frases excepto los que tienen raíces, es decir, los que incluyen alguna especie vegetal, al volver a ponerla en pie descubriríamos que estamos en un jardín frondoso. La poesía y el teatro lorquianos albergan un jardín compuesto por 142 especies. Algunas son escasas, la mayoría recurrentes y unas cuantas casi endémicas; pero todas están cargadas de voz y significado. Este libro es un trabajo ambicioso y artístico, fruto del estudio integral de la obra de Federico García Lorca. Un disfrute para los sentidos, un acercamiento al teatro y poesía lorquianos a través de las plantas que los adornan y protagonizan. Bienvenidos al jardín de Federico, verde que te quiero verde.
Tras ser depuesto del poder en su pequeño sultanato, el príncipe Ali Yusuf le pide a su amigo y piloto Bob Rawlinson que haga salir del país una fortuna en forma de piedras preciosas. Las valiosas gemas, escondidas por Bob en el equipaje de su hermana Joan sin que ésta lo sepa, emprenderán así un imprevisible periplo que las llevará finalmente a un internado femenino en plena campiña inglesa. Cuando los asesinatos enturbien la paz del selecto colegio, Hécules Poirot irrumpirá en escena para encontrar al gato que está alborotando el palomar.
Iniciado hace más de diez años con Nos vemos allá arriba (Premio Goncourt 2013), el monumental proyecto de Pierre Lemaitre de ofrecer una historia subjetiva, incuestionable y sobre todo gozosa del siglo XX, que no ha cesado de sumar lectores y elogios de la crítica, prosigue con Un futuro prometedor, un sabrosísimo relato lleno de giros, misterio, tensión, espías y amor en el contexto de la Guerra Fría.
Tras vender su fábrica de jabón en Beirut, el matrimonio Pelletier se instala en la apacible campiña francesa, donde recibe la visita regular de sus tres hijos y sus numerosos nietos. Corre el año 1959 y la vida parece sonreír a los Pelletier, pese a que el sombrío panorama político nacional e internacional no invita al optimismo. Pero todo cambia cuando, en plena Guerra Fría y con el comunismo en horas altas, uno de sus hijos debe dirigir una peligrosa misión en Praga, detrás del Telón de Acero, de la que no sabe si va a poder salir indemne o ni siquiera vivo... Atrapado en una ciudad donde reinan la policía, el ejército, los delatores y los informadores, deberá superar una prueba a la que se ha comprometido en nombre de un valor moral que considera superior. Esta aventura afectará profundamente a la familia y pondrá a prueba el vínculo afectivo y la solidez de los lazos de todos sus miembros.
Una madre y su hija viajan desde distintos lugares para reunirse en la ciudad de Tokio. Allí, durante los plácidos días del otoño nipón, pasean junto a los canales, se refugian de la lluvia en pequeños restaurantes, visitan templos, casas de té, vanguardistas obras de arte moderno… Y mientras tanto, hablan: del tiempo, del horóscopo, de la ropa y los objetos, de la distancia y la memoria… Sin embargo, su diálogo parece en todo momento teñido de incertidumbre, ocupado por unos desasosegantes espacios vacíos que remiten constantemente a las mismas preguntas: ¿cuál es la auténtica razón de su viaje?, ¿qué hay en realidad tras cada una de las palabras que cruzan?
A la vez delicado ajuste de cuentas y emocionante elegía, esta novela de tranquila y luminosa belleza indaga, bajo su serena sencillez, en las verdaderas dimensiones del amor familiar y en la posibilidad de hallar para este un lenguaje común.
La trama se desarrolla a partir de que un extraño individuo viola y asesina brutalmente a Nina, una joven casada con Steve y madre de Neil, un chiquillo que es testigo del crimen. Ello desata un torbellino de acción, en la que subyace, con la fuerza narrativa que caracteriza a la autora, el debate sobre la eficacia de la pena de muerte.
A veces, del deseo al amor solo hay un paso… o una mentira
Megan Hudson necesita empezar de cero tras huir de su pueblo para dejar atrás a su exnovio.
Jameson Vance, un guapísimo millonario y el mejor amigo del hermano de Megan, necesita una prometida para que su familia lo deje en paz de una vez por todas.
El trato parece sencillo: Megan y Jameson fingirán su compromiso durante un año y, a cambio, ambos salen ganando. Pero lo que debía ser un simple acuerdo se convierte en una convivencia cargada de miradas abrasadoras y una química imposible de ignorar.
Lo que Megan no sabe es que Jameson guarda un secreto, y el engaño que los une podría separarlos para siempre.
Una novela adictiva en la que fingir ser pareja es solo el comienzo del juego…