ANA BLANDIANA (Timi?oara, Rumanía, 1942), a la que muchos llaman la Juana de Arco de las letras rumanas, se revela en estos dos libros de juventud como poeta de lo íntimo a la vez que de la polis. Primera persona del plural (1964) es un volumen premonitorio de su ulterior trayectoria en el papel de poeta que asume la poesía como destino. El título expresa simbólicamente el deseo de definir su personalidad en conjunción con el mundo. Los poemas de su segundo volumen, El talón vulnerable (1966), hacen un llamamiento a la regeneración moral. Con un lenguaje puro y vibrante, de una claridad ética inconfundible, Blandiana reflexiona sobre la fragilidad del ser y el asombro ante la vida, describe el frenesí de vivir en un universo fecundo y armonioso en consonancia con los ritmos de la naturaleza y anula con su idealismo las numerosas máscaras de la decrepitud. Estos libros tempranos anuncian las constantes temáticas de su poesía: el deseo de pureza y la inevitable degradación, la firmeza ética, la palabra poética, el silencio cómplice, la nostalgia de un universo primordial y la revelación de la muerte.
Una novela sobre las almas gemelas y el primer amor de Colleen Hoover, autora de Romper el círculo. Colleen Hoover, un fenómeno imparable.
Después de una dura infancia, Beyah Grim consigue una beca para abandonar para siempre el lugar en el que nunca ha sido feliz. Pero dos meses antes de marcharse una muerte inesperada la deja sin hogar y se ve obligada a pasar el resto del verano en Texas con un padre al que apenas conoce. Rota y ansiosa por que el verano pase rápido, Beyah no tiene tiempo ni paciencia para Samson, el rico y melancólico vecino de al lado. Sin embargo, la conexión entre ellos es demasiado intensa como para ignorarla. Tienen claro que sus planes de futuro les van a separar así que deciden mantener una relación casual de verano. Lo que no saben todavía es que una corriente inesperada está a punto de arrastrar sus corazones al mar.
Yuko tiene una sensibilidad poco común: es capaz de ver cosas que otros no pueden ver, y también de adivinar los deseos y pensamientos de quienes la rodean. Cuando cumple catorce años, esa sensibilidad se agudiza y todo parece adquirir matices misteriosos. En una academia de pintura, Yuko está aprendiendo a asignar un color a cada estado de ánimo y emoción; Kyu, su profesor, mayor que ella, le enseña. Y, cierto día, sólo él verá, al igual que ella, cómo un extraño hombrecito verde emerge del tallo de una planta que hay en el aula. Así comienzan lo que serán unos meses cruciales para la joven adolescente, quien, suspendida entre lo real y lo imaginario, afronta el día a día y descubre poco a poco la agitación del corazón, la ternura de los sentimientos y las dificultades de convertirse en adulta.