Mujercitas, el clásico de Louisa May Alcott ambientado en la guerra de Secesión, fue publicado en Estados Unidos en 1868. Han pasado más de ciento cincuenta años desde entonces, pero la complicidad de las cuatro hermanas March, que resumen el espíritu crítico de una época en sus gestos y palabras, sigue siendo fuente de inspiración y disfrute para las generaciones de lectoras y lectores que se asoman por primera vez a las páginas de esta fascinante obra.
La introducción de Elaine Showalter, catedrática de la Universidad de Princeton y una de las voces más representativas de la crítica literaria feminista, analiza en detalle las influencias de Alcott y el impacto de Mujercitas en la obra de escritoras de la talla de Simone de Beauvoir o Joyce Carol Oates. La excelente traducción de Gloria Méndez está acompañada de algunas ilustraciones que aparecieron en la edición de 1880, a cargo del ilustrador americano Frank T. Merrill.
Louisa May Alcott, basándose en sus propias experiencias vividas durante la época de su niñez, en los turbulentos tiempos de la Guerra Civil estadounidense (la Guerra de Secesión), junto a sus tres hermanas en Concord, Massachusetts, publicó su obra maestra y autobiográfica Mujercitas (Little Women or Meg, Jo, Beth and Amy), un libro que estaba dirigido especialmente al público joven femenino. Así pues, resultó un libro que pretende transmitir los valores y las virtudes que la autora deseaba inculcar en la juventud de su tiempo, a fin de conseguir hombres y mujeres capaces de desafiar los problemas que deberán afrontar en su paso por el imperfecto mundo que les ha tocado vivir. Un auténtico manual de valores para todos aquellos que sepan apreciarlos. La obra supuso una auténtica revolución en todo lo referente a la presentación de los personajes femeninos en la literatura de su tiempo, rompiendo con multitud de estereotipos y normas sociales establecidas.
Mujercitas, el clásico de Louisa May Alcott ambientado en la guerra de Secesión, fue publicado en Estados Unidos en 1868. Han pasado más de ciento cincuenta años desde entonces, pero la complicidad de las cuatro hermanas March, que resumen el espíritu crítico de una época en sus gestos y palabras, sigue siendo fuente de inspiración y disfrute para las generaciones de lectoras y lectores que se asoman por primera vez a las páginas de esta fascinante obra.