Este libro no es un tratado, no es de culinaria y, más que para mujeres tristes, parece escrito para mujeres alegres, demasiado alegres. Héctor Abad, una de las principales voces de la literatura colombiana, aborda con un humor sutil la psicología femenina, y propone lo que él mismo llama "repentinos antídotos para la pertinaz melancolía". Recetas para seducir, consejos contra el mal de amores o la soltería, remedios contra la tristeza... "¿Quién te ha dicho que se prohíbe estar triste? No dejes que te receten alegría, como quien receta una temporada de antibióticos. Si dejas que te traten tu tristeza como una perversión, o en el mejor de los casos como una enfermedad, estás perdida: además de estar triste te sentirás culpable. Y no tienes la culpa de estar triste.
¿ESTÁ CAPACITADO EL SISTEMA LEGAL PARA HACER JUSTICIA?
Reno, Nevada. Santi Elcano es un abogado penalista que ha pasado de ser un entusiasta del sistema legal a un descreído de la justicia. En particular, por el caso de Anna Weston, una joven madre cuyo cuerpo fue hallado en el desierto.
Junto con su mentora C. J. asumieron la defensa de Michael Atwood, el acusado. A pesar de haber escasas pruebas tanto físicas como testificales en su contra, fue condenado a muerte.
Santi y, sobre todo, C. J. estaban convencidos de la inocencia de Atwood y, debido a esto, Santi lleva años cargando el peso de no haber podido hacer nada para evitar su destino.
Hasta que, pocos meses antes de que llegue la ejecución, Santi recibe una carta de Atwood pidiéndole que lo visite en la cárcel. Ese encuentro será revelador y dará un giro inesperado a los acontecimientos.
Sobre un fondo de boleros, el protagonista de esta novela atraviesa la adolescencia con la frente cuajada de acné. Cada uno de aquellos granos era un pecado mortal, según le decía el confesor. El sentido de la culpa no podía desligarlo del pacer y éste era la hierba quemada del verano, el sonido de la resaca en la playa bajo el cañizo ofuscado por la luz del arenal.
Sobre un fondo de crímenes famosos en aquella Valencia todavía huérfana de los años cincuenta se desarrolla la conciencia del protagonista. El crimen de la envenenadora, el garrote vil a aquel esquizofrénico que asesinó y cubrió de flores a la niña antes de depositarla en una acequia, la aparición de las piernas depiladas de un hombre con las uñas pintadas dentro de un saco: a través de esta geografía de la memoria un tranvía con jardinera cruzaba la ciudad y se dirigía a la playa de la Malvarrosa. En ese espacio olvidó el protagonista la neurosis del padre, la tortura de una educación religiosa, la sordidez de aquel tiempo. Desde el fondo de la adolescencia llegó a Valencia un día en que todos los escaparates de las pastelerías exhibían la imagen del general Franco confeccionada a base de frutas confitadas.
Tránsito es una de las grandes novelas europeas del siglo xx; una obra central sobre los refugiados que huían de la Alemania naz.
Después de escapar de un campo de concentración nazi en Alemania en 1937, y de otro campo en Ruan después, el joven narrador alemán sin nombre de la obra maestra de Anna Seghers llega al puerto marítimo de Marsella. En el camino, se le pide que entregue una carta en París a un hombre llamado Weidel y descubre que este se suicidó, dejando una maleta que contiene cartas y el manuscrito de una novela. Mientras busca a su viuda, el narrador asume la identidad de un refugiado, aunque las autoridades creen que en realidad es el propio escritor. Poco a poco irá reconstruyendo su historia.
Tránsito es un thriller literario, político y existencial sobre la difícil situación de los refugiados y del exilio escrita por una mujer admirable, una notable humanista. Décadas después de su publicación, esta novela continúa siendo una obra plenamente actual.
Muy pocas veces alguien se atrevió a recomendar tan fervientemente una novela. «Merece vender más ejemplares que la Biblia», afirmó Rebel Inc., una insolente revista literaria escocesa. De inmediato celebrada por los críticos más estrictos pero leída también por aquellos que raramente se acercan a los libros, "Trainspotting" se convirtió en uno de los acontecimientos literarios y también extraliterarios de la última década.
Fue rápidamente adaptada al teatro y luego llevada a la pantalla por Danny Boyle, uno de los jóvenes prodigio del cine inglés. Sus protagonistas son un grupo de jóvenes desesperadamente realistas, ni se les ocurre pensar en el futuro: saben que nada o casi nada va a cambiar, habitantes del otro Edimburgo, el que no aparece en los famosos festivales, capital europea del sida y paraíso de la desocupación, la miseria y la prostitución, embarcados en una peripecia vital cuyo combustible es la droga, «el elixir que les da la vida, y se la quita».
Dos de las tragedias más importantes de Shakespeare traducidas por Vicente Molina Foix.
Reunimos en un estuche especial las tragedias del escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.
La tragedia de Hamlet, príncipe de Dinamarca: Joven heredero con veleidades intelectuales y algo señorito, el príncipe Hamlet se enfrenta al peor de los fantasmas, el de la sucesión. Con la muerte de un padre a quien no le han unido lazos de afecto ni confianza mutua y perdido el confiado amor a su madre, Hamlet recibe una carga irrenunciable: la usurpada corona de Dinamarca.