El primer grito fue el de un ferroviario aislado por la nieve, cuando sintió unos colmillos desgarrando su garganta. Al mes siguiente se oyó un grito de agonía proferido por una mujer a quien atacaban en su habitación. Cada vez que la luna llena brilla en la aislada y solitaria ciudad de Tarker´s Mills se producen escenas de increíble horror. Nadie sabe quién será la próxima víctima. Pero sí hay una certeza. Cuando la luna se muestra en todo su esplendor, un terror paralizante recorre Tarker´s Mills. En el viento se oyen gruñidos que parecen palabras humanas. Y por todas partes aparecen huellas de un monstruo insaciable...
Esta es una historia de amor, de sueños y de vida. La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.
Esta es una historia de amor, de sueños y de vida. La de Valentina. La chica que no sabía que tenía el mundo a sus pies, la que creció y empezó a pensar en imposibles. La que cazaba estrellas, la que anhelaba más, la que tropezó con él. Con Gabriel. El chico que dibujaba constelaciones, el valiente e idealista, el que confió en las palabras «para siempre», y creó los pilares que terminaron sosteniendo el pasado, el ahora, lo que fueron y los recuerdos que se convertirán en polvo.
Al encontrarlo todo, supe que todo se había perdido». Ya con la publicación de su primera novela, «La mirada del ángel», Thomas Wolfe alcanzó una fama tan grande como escritor que su nombre empezó a sonar inmediatamente para el Nobel de Literatura, pero aún así su madre siempre sostuvo que, de todos sus hijos, el mejor, el más inteligente, el más extraordinario, el más brillante, no había sido Thomas, sino Grover, el chico que perdieron en 1904 cuando solo tenía doce años… Wolfe tenía apenas cuatro años cuando ocurrió la tragedia, pero, como toda la familia, siempre tuvo muy presente a su hermano. En la primavera de 1937, poco antes de morir, concluyó «El chico perdido», un relato hermoso y desgarrador que coge a Grover de la mano para adentrarse con él en la resplandeciente pureza del mundo de la infancia y en la insondable oscuridad de la pérdida y la ausencia. «Wolfe es el mayor talento de su generación; se atrevió a apuntar mucho más alto que cualquier otro escritor».
¿Cómo saber si te estás equivocando de chico… otra vez?
Sophie siempre ha elegido al chico equivocado. ¿El gay? ¿El pervertido? Hecho y hecho. Ahora no puede dejar de pensar en Luke, el misterioso cliente de la cafetería donde trabaja. ¿Cómo iba a imaginar que además del chico de sus fantasías acabaría siendo su médico?
A veces, las mejores sorpresas se encuentran a la vuelta de la esquina Valentina tiene treinta y siete años y está divorciada. Su mejor amiga cree que ha llegado el momento de que vuelva a salir con alguien y le crea un perfil en una red de citas. A escondidas. A Valentina no le hace ninguna gracia, claro, pero la curiosidad es poderosa y empieza a chatear con un chico. Es divertido, atento pero también demasiado joven, solo tiene veinticinco años. Cuando deciden tener una cita, las cosas no van como Valentina esperaba. Es muy atractivo, desde luego, pero ¡resulta que es Ford Donovan, el hijo de sus vecinos de la casa de verano! ¿Se atreverán a romper las reglas y darle una oportunidad al amor?