Georgia Stanton regresa a su pueblo natal después de sufrir un divorcio brutal. De vuelta en casa de su bisabuela (Scarlett Stanton, quien fue una famosa escritora de novela romántica), Georgia debe decidir quién será el elegido para concluir el manuscrito que esta dejó a medias. El editor tiene al candidato perfecto, Noah Harrison, sin duda el escritor del momento: exitoso, guapo, ambicioso y muy seductor, quien además idolatraba a Scarlett y desea con todas sus fuerzas encontrar un buen final para el libro.
Pero, cuando Georgia y Noah se conocen en persona, saltan chispas. A ella él le cae fatal, le parece de lo más arrogante, y no está dispuesta a dejar que se acerque ni de lejos al manuscrito. Él tendrá que ganarse su confianza para poder ser quien acabe el que cree que será el libro del siglo. La tensión entre ellos aumenta, pero, a medida que ambos comiencen a adentrarse en el texto y en las cartas que dejó Scarlett, descubrirán por qué el libro no está terminado: la gran escritora guardaba su mejor historia para el final, la historia de su gran amor.
Georgia Stanton regresa a su pueblo natal después de la muerte de su bisabuela, una famosa escritora de romance a quien quiso como a una madre. Como heredera de sus derechos de autor, es la única que puede decidir el futuro del último manuscrito que quedó incompleto. El encargado de terminar el texto será Noah Harrison, un arrogante y atractivo autor superventas a quien Georgia odia desde el primer minuto y que deberá ganarse su confianza, aunque puede que quizás acabe conquistando su corazón… Juntos, se dan cuenta de que Scarlett estaba guardando la historia de amor más grande para el final: la suya propia. Pero lo que Georgia y Noah no sospechan es que esta historia esconde un gran secreto que podría cambiarlo todo…Narrada en líneas de tiempo alternas, El amor que dejamos atrás examina los riesgos que tomamos por amor y las profundas cicatrices que dejan el amor de una vida.
Un romance lleno de pasión y ambientado en una oficina. Un héroe gruñón decidido a salirse con la suya y una heroína osada que empieza a preguntarse si bajo los increíbles chalecos de su jefe se oculta un corazón de oro.
Dominic: La despidieron por mi culpa. Tenía un mal día y lo pagué con una persona inocente en una pizzería. Pero Ally Morales no tiene nada de inocente, y lo demuestra durante el primer día en su nuevo trabajo... en mi oficina... después de que mi madre la contrate a mis espaldas. Puede que su personalidad alegre ilumine la redacción de la revista, puede que me guste que discuta conmigo delante de todos y puede que sus ojos marrones y su lengua afilada se hayan adueñado de todas mis fantasías, pero ella es solo un puzzle que quiero resolver. Y si consigo que dimita, quizá tenga vía libre para conocerla... Después podré dedicarme a restaurar el buen nombre familiar y olvidarme de esa morena a la que le encanta bailar y beber cerveza.
La carrera de Nora Mackenzie está en manos de Derek Pender, estrella de la NFL y, casualmente, su ex. Lo cierto es que Nora no dejó la relación con tanta elegancia como podría haberlo hecho, y ahora el karma ha hecho que Derek sea su primer cliente como agente.
El plan de Derek es sencillo: piensa hacerle la vida imposible a la primera chica que le rompió el corazón. Sin embargo, con lo que ninguno contaba era con despertarse después de una noche loca en Las Vegas en la misma cama... y casados. Ahora que han roto todas las normas que habían impuesto entre ellos, ¿será este el accidente que salve sus carreras o el inicio del amor de sus vidas?
La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza, en el escenario de un pueblecito portuario del Caribe y a lo largo de más de sesenta años, podría parecer un melodrama de amantes contrariados que al final vencen por la gracia del tiempo y la fuerza de sus propios sentimientos, ya que García Márquez se complace en utilizar los más clásicos recursos de los folletines tradiciones. Pero este tiempo -por una vez sucesivo, y no circular-, este escenario y estos personajes son como una mezcla tropical de plantas y arcilla que la mano del maestro moldea y con las que fantasea a su placer, para al final ir a desembocar en los territorios del mito y la leyenda. Los jugos, olores y sabores del trópico alimentan una prosa alucinatoria que en esta ocasión llega al puerto oscilante del final feliz.
«Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años. El refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra, fotógrafo de niños y su adversario de ajedrez más compasivo, se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro.
Encontró el cadáver cubierto con una manta en el catre de campaña donde había dormido siempre, cerca de un taburete con la cubeta que había servido para vaporizar el veneno.»