De la autora de «Vera», «Expiación» y «Todos los perros de mi vida». «El amor no es decente. El amor es glorioso y desvergonzado». Una viuda y un joven se conocen en el Londres de principios del siglo XX al coincidir varias veces en la misma obra de teatro. De función en función empiezan a intercambiar alguna mirada furtiva, alguna sonrisa distraída, algún tímido saludo… hasta que se hace evidente que Christopher se ha enamorado de Catherine con el ardor apasionado de la juventud. Ella, más de veinte años mayor que él, siente por primera vez en su vida la intensa sacudida del amor, pero teme la condena de la sociedad, los desaprobatorios ceños fruncidos y las acusaciones de indecencia a los que sabe que se tendrán que enfrentar. Publicada en 1925, Elizabeth von Arnim se inspiró en su propia experiencia para escribir «Amor», una de sus novelas más admiradas. Cien años después, esta historia que, con la característica sutileza e ironía de su autora, retrata la hipocresía de la sociedad y el obstáculo de la diferencia de edad en una relación sentimental, es de una vigencia asombrosa. «Tiene un increíble sentido de la comedia y la visión, aunque continuamente frustrada, de una felicidad potencial». Penelope Mortimer
«Los relatos de Alice Munro contienen muchas veces novelas enteras, abarcan amplitudes temporales y saltos de generaciones que uno no imaginaba que pudieran caber en el espacio de unas pocas decenas de páginas.»
Antonio Muñoz Molina
En los diez relatos que componen Amistad de juventud se recrean los misterios que anidan en el centro de la experiencia humana. Múltiples vidas circulan por sus páginas, las vidas de hombres y mujeres que rememoran los deseos y los sueños que enterraron hace quizá demasiado, las vidas que resultaron de elecciones incomprensibles pero que asimismo las han moldeado hasta convertirlas en lo que son. La mano sabia de Alice Munro lo describe todo con una piedad y un arte inusitados, haciendo de este libro una verdadera obra maestra.
AlICE MUNRO está considerada la maestra mundial del relato contemporáneo. Sus cuentos destilan la melancolía americana de Carson McCullers, Eudora Welty y Raymond Carver, y además ostentan una profundidad absolutamente chejoviana.
Traducción de Esperanza Pérez Moreno
Harriet Pringle acaba de llegar a Atenas tras huir de la Rumanía ocupada por los nazis y está inquieta por la situación de su marido Guy, atrapado en Bucarest. Cuando al fin consiguen reencontrarse en la capital griega, les esperan nuevos problemas: pronto los italianos invadirán el país, empezará la escasez de alimentos y la gente mostrará su lado más egoísta. Pese a la guerra Guy vive absorto en sus quehaceres como profesor y está más pendiente de su entorno que de su mujer. Mientras el enemigo avanza y Grecia lucha por mantenerse en pie, también su relación pende de un hilo.
Tras La gran fortuna y La ciudad expoliada, Manning vuelve a asombrarnos con una de las más soberbias reconstrucciones históricas de la literatura inglesa del siglo xx. Esta novela pone el broche final a su aclamada Trilogía balcánica, un clásico imprescindible sobre la Europa de la segunda guerra mundial, un periodo que la autora explora magistralmente desde la cotidianidad de sus inolvidables personajes.
El eco de un tiro en los despachos de Whitehall, el complejo administrativo cjue el gobierno británico posee en el centro de Londres, no anuncia tan solo la extraña muerte de un alto funcionario, sino también el principio de una sutil intriga. Kate y Octavian, jefe del departamento donde trabajaba el difunto, forman un matrimonio aparentemente feliz que alberga en su casa de Dorset a un extravagante grupo de personajes: un excéntrico tío que abandonó la India bajo sospecha, un atormentado amigo superviviente de Dachau, el abogado responsable del caso y amante platónico de Kate, hijos de distintos matrimonios, conocidos, visitantes ocasionales... Y todos ellos relacionados de un modo u otro con el muerto en una deliciosa comedia de errores, donde las sonrisas esconden a menudo pecados de mucha hondura. Sirviéndose de los clásicos elementos del thriller, en Amigos y amantes Iris Murdoch explora con maestría los temas que desde siempre le han preocupado: el amor, la amistad y la perversa frontera que separa el bien y el mal.
Mafalda y sus amigos son como una pequeña familia, en la que todos tienen sus roles establecidos, con sus encuentros y desencuentros, con sus ocurrencias, que siempre consiguen arrancarnos una sonrisa. Juegan y se pierten, pero también hablan de política, del colegio, de cómo harían ellos las cosas y se preguntan por qué los adultos, con todo su poder, no se mueven ni un ápice para tratar de cambiar el mundo. Y aunque con frecuencia sus preguntas incordian a los mayores, estas siguen siendo hoy de una enorme relevancia y utilidad para ayudarnos a analizar el mundo que nos rodea.
Américo Vespucio, que legó su nombre al Nuevo Mundo, no participó sin embargo
en su descubrimiento, ni tampoco pretendió jamás bautizarlo. Entonces, ¿por qué
lleva su nombre el continente? En este ensayo, escrito en 1941 y publicado póstumamente, Zweig reconstruye el conjunto de circunstancias, casualidades y malentendidos que explican el extraño error que inmortalizó a Vespucio. Paradójicamente, Colón descubrió América, pero no la reconoció, mientras que Vespucio, que no la descubrió, fue el primero en reconocerla como un nuevo continente. Y es que lo decisivo de un hecho es el conocimiento que tenemos del mismo, y por eso, como señala Zweig, quien «lo narra o lo explica puede resultar más importante para la posteridad que quien lo llevó a cabo».