Un thriller judicial apasionante.
La herencia recupera las raíces más puras de John Grisham.
Seth Hubbard está muriéndose de cáncer y ha decidido acabar con su vida. Es un hombre rico que no se fía de nadie, ni siquiera de su propia familia. Antes de ahorcarse, escribe a mano un nuevo testamento, aunque sabe muy bien que este texto provocará una lucha encarnizada entre sus hijos y su criada negra, la heredera principal. Jake Brigance es el abogado encargado de defender la última voluntad de Hubbard.
¿Por qué decidió Seth dejar su gran fortuna a la criada? ¿Estaba en su sano juicio después de los largos tratamientos de quimioterapia y de la ingestión continua de fuertes analgésicos?
John Grisham nos transporta otra vez al mundo de Clanton, aquel pueblo sureño de su primera novela,Tiempo de matar. Han pasado tres años desde que Jake Brigance, el joven abogado blanco, defendió al padre de una niña negra violada que se había tomado la justicia por su mano.
Antes de que Erling sufriera un ataque al corazón y cayera fulminado en la calle, ya había sufrido una serie de “casi” accidentes bastante sospechosos. Ahora, sola en su inmensa casa, Evy, su esposa durante cuarenta y cinco años, reflexiona: hay algo que no encaja con la muerte de su marido. Además, todo a su alrededor empieza a cambiar, de forma muy sutil… objetos que desaparecen de la casa, sus hijos aparecen sin avisar y claramente le ocultan cosas, la puerta del sótano, que siempre está cerrada, de repente está entreabierta… Cuando aparece después de muchos años un viejo amigo de la juventud de Erling con algo que contarle Evy empieza a tener miedo. ¿Puede ser que alguien deseara hacerle daño a Erling? ¿Y si ahora la persona que iba tras él, va tras ella?
Roma, otoño de 1542. Miguel Ángel se encuentra en el punto de mira de la Inquisición. Vive una profunda crisis religiosa y su amistad con Vittoria Colonna, la marquesa de Pescara, no ha pasado desapercibida. El jefe del Santo Oficio, el cardenal Gian Pietro Carafa, ha ordenado seguir a la dama para identificar el lugar donde se reúne la secta de los Espirituales, encabezada por Reginald Pole, que aboga por el retorno a la pureza evangélica en una ciudad donde la corrupción campa a sus anchas. Roma, que se ha convertido en una ciudad devorada por el vicio, será el cruel teatro en el que se crucen las vidas de Malasorte, la joven ladronzuela que ha recibido el encargo de espiar a los Espirituales, de Vittorio Corsini, el capitán de los esbirros de la ciudad, de Vittoria Colonna y del mismo Miguel Angel Buonarroti, el artista más genial de su tiempo.