La banalización de las artes y la literatura, el triunfo del periodismo amarillista y la frivolidad de la política son síntomas de un mal mayor que aqueja a la sociedad contemporánea: la idea temeraria de convertir en bien supremo nuestra natural propensión a divertirnos. En el pasado, la cultura fue una especie de conciencia que impedía dar la espalda a la realidad. Ahora, actúa como mecanismo de distracción y entretenimiento. La figura del intelectual, que estructuró todo el siglo XX, hoy ha desaparecido del debate público. Aunque algunos firmen manifiestos o participen en polémicas, lo cierto es que su repercusión en la sociedad es mínima. Conscientes de esta situación, muchos han optado por el discreto silencio. Como buen espíritu incómodo, Vargas Llosa nos entrega una durísima radiografía de nuestro tiempo y nuestra cultura.
Cuando nos rodean los muros, la aventura de toda una vida quizá consista en franquearlos. El regreso de Murakami a la novela después de La muerte del comendador.
«Atención: Murakami ―igual que los Beatles― provoca adicción.» Rodrigo Fresán, El País
«Murakami merece el Nobel.» Rafael Narbona, El Cultural (El Mundo)
«Murakami es el mejor escritor vivo.» Pablo d’Ors, Abc Cultural
«Leer a Murakami es una experiencia transformadora, es adentrarse en un bosque, bajar a un pozo, pasear por un sueño.» Antonio Lozano, La Vanguardia
«Murakami es un grande.» Carlos Zanón, El País
Esparta, 242 a.C. La sociedad espartana se enfrenta a una de las mayores crisis de su historia: con los dos reyes enemistados y un sistema económico en declive, la guerra es una amenaza cada vez más acuciante.
Desde niña, Orianna siempre ha soñado con ser una gran guerrera. El único obstáculo con el que se encuentra es haber nacido mujer, pero, decidida a que nada ni nadie la detenga, luchará por obtener un lugar de honor en el ejército de Esparta. Para ello contará con la ayuda de su amigo Egan, un joven tullido que aspira a ganarse la admiración del pueblo espartano y, secretamente, el amor de Orianna, y con el apoyo de Nella, la esclava con la que ambos han crecido y que oculta sus propias ambiciones.
Sin embargo, la sombra implacable del conflicto civil alterará los destinos de los tres de forma irremediable.