Dragones y apariciones rondan las calles inundadas de Nueva Orleans tras el huracán Katrina. En un universo paralelo, una sociedad utópica evita ser intoxicada por las ideas de nuestro mundo. En el sur de Jim Crow, una madre negra debe salvar a su hija de una hechicera que la condenaría a una vida de servidumbre. Y en la historia nominada al Premio Hugo, «La ciudad que nació grandiosa», un chico de la calle lucha para dar a luz al alma de una vieja metrópolis.
Bucarest, 1940. Harriet y Guy Pringle, expatriados ingleses llegados a la ciudad pocos meses antes, siguen con preocupación la evolución de los acontecimientos políticos en un momento de gran inestabilidad: París ha caído y se rumorea que Alemania está a punto de invadir Rumanía; en las calles de la capital la revolución parece inminente y los fascistas de la Guardia de Hierro no dejan de ganar adeptos. En un entorno cada vez más hostil y precario que pondrá a prueba tanto su matrimonio como sus amistades, Harriet y Guy tendrán que tomar decisiones arriesgadas y elegir bien en quién pueden confiar.
Basada en las experiencias de la autora, esta novela, segundo volumen de la aclamada trilogía iniciada con La gran fortuna, sigue los pasos del matrimonio Pringle durante la segunda guerra mundial y traza un extraordinario retrato de la Europa de la época. Considerada una de las grandes ficciones británicas sobre la guerra, la Trilogía balcánica es una obra imprescindible a la que siempre hay que volver.
Pocas obras producen tan plena sensación de encontrarse ante lo que, en los aledaños de lo absoluto, puede llegar a ser la verdadera literatura. Del análisis de la sexualidad y el deseo a la trágica aceptación del destino, de la formación del carácter individual a la conciencia, Faulkner ofrece un relato a tres voces que afecta a por igual a las peripecias de la trama y a esos rasgos de estilo identificadores de actitudes y personajes que constituyen uno de sus mayores logros. El autor sigue el desarrollo de la historia de los Snopes a través de V.K. Ratliff, vendedor de máquinas de coser aparecido ya en Sartoris y Mientras agonizo; su amigo Gavin, en buena medida contrapunto del buen juicio del anterior, y Charles Mallison, encarnación de la esperanza en las virtudes de un nuevo Sur.