Hombres sin mujeres: Haruki Murakami ofrece a los lectores siete relatos en torno a la soledad que precede o sigue a la relación amorosa: hombres que han perdido a una mujer, o cuya relación ha estado marcada por el desencuentro, asisten inermes al regreso de los fantasmas del pasado, son incapaces de establecer una comunicación plena con la pareja, o ven extrañamente interrumpida su historia de amor. Otros experimentan atormentados amores no correspondidos o, incluso, como en el relato protagonizado por una metamorfosis kafkiana, desconocen todavía los mecanismos del afecto y del sexo. Sin embargo, las verdaderas protagonitas de estos relatos son ellas, las mujeres, que, misteriosas, irrumpen en la vida de los hombres para luego desaparecer.
Una planta produce sueños eróticos, una ciudad se inclina un poco todos los días, un hombre anodino es perseguido por todos los medios de comunicación, una atiborrada masa de bañistas se aplasta en una playa abrasadora, unos científicos tienen la misión de investigar un planeta en donde todo es sexual. Bajo el prisma de un mundo absurdo, violento, cómico y sorprendente, Yasutaka Tsutsui desarrolla una despiadada crítica del mundo en el que vive.
En Japón se le conoce como el «gurú de la metaficción». Sus cuentos, frescos y rigurosos, han ganado los premios más importantes de su país, a la vez que han servido de guión para películas manga que se han convertido entre los jóvenes en verdaderas obras de culto.
Esta selección de cuentos, que incluye una entrevista con su autor, es la primera traducción al español de este prolífico escritor de culto japonés con más de treinta novelas y cuarenta colecciones de cuentos publicados.
Louisa May Alcott se adelantó a su tiempo. Abolicionista y sufragista convencida, consagró su vida y su obra a hacer del mundo un lugar mejor. Hombrecitos, continuación de la saga iniciada por Mujercitas, se centra en la historia de Jo Bhaer (de soltera, Jo March). La protagonista de Mujercitas vive entregada a los niños de Plumfield, la escuela y guardería que codirige con su marido, Fritz. Gracias a ellos comprendemos que la educación debe ser honesta y garantizar un aprendizaje profundamente humanista. Una muestra inmejorable de las inquietudes literarias y pedagógicas de una de las autoras más queridas de todos los tiempos.