UN ARTEFACTO PERDIDO.
UNAS VACACIONES FORZOSAS.
... Y TODO ESTO, POR NO MENCIONAR AL PERRO.
Segundo libro de la serie Historiadores de Oxford.
Ned Henry necesita urgentemente un descanso. Obligado por su insoportable jefa a saltar continuamente en el tiempo en busca de un misterioso objeto que constituye una pieza clave en la reconstrucción de la catedral de Coventry, está empezando a perder el norte.
La Inglaterra victoriana de 1888, con sus atardeceres ociosos, el té de las cinco, partidos de croquet en el césped y la tranquila vida campestre, prometen el paraíso. Pero descansar será lo último que hará Ned, dado que tendrá que apañárselas para salvar el continuo espacio tiempo de un colapso total, entre mayordomos victorianos, gatos, espiritistas y detectives aficionados...
Los clásicos son, para Italo Calvino (1923-1985), aquellos libros que nunca terminan de decir lo que tienen que decir, textos que «cuanto más cree uno conocerlos de oídas, tanto más nuevos, inesperados, inéditos resultan al leerlos de verdad». Y ése es el convencimiento que anima a Italo Calvino a comentar los «suyos», según su criterio de que el clásico de cada uno «es aquel que no puede serte indiferente y que te sirve para definirte a ti mismo en relación y quizás en contraste con él». Así, mezclados en el tiempo y en la historia de la literatura universal, el lector descubre las lecturas de Italo Calvino. El resultado de todo ello es una obra que se ha convertido, a su vez, en un clásico.
¿POR QUE NO LE PREGUNTAN A EVANS?
UNA MISTERIOSA PREGUNTA PARA UNO DE LOS CASOS MÁS ENIGMÁTICOS
Durante una tranquila partida de golf, Bobby Jones desvía sin querer la pelota hacia un acantilado. Mientras la busca, encuentra a un hombre moribundo que, antes de fallecer, susurra una pregunta: «¿Por qué no le preguntan a Evans?». El juez concluye que la muerte fue accidental, pero cuando tratan de identificar a la víctima, hallan en su bolsillo la foto de una bella mujer de quien se dice que es la hermana del fallecido. Cuando se descubre que no todo encaja, Bobby comienza a plantearse que quizá lo que parecía un desgraciado accidente es en realidad un asesinato a sangre fría.