Edición limitada en tapa dura de este clásico de la literatura moderna, en el centenario de la muerte de Joseph Conrad.
El corazón de las tinieblas narra el viaje que Marlow hace a traves del río Congo en busca de Kurtz, el jefe de una explotación de marfil que al parecer ha cruzado la línea de sombra que separa el bien del mal y que se ha entregado con placer a las más terribles atrocidades. Reflejo de las desastrosas consecuencias del imperialismo y de las posibilidades del mal, la novela se ha leído a veces como un texto casi profetico de los horrores del siglo XX. Esta edición cuenta con la impecable y reciente versión de Miguel Temprano García, uno de los grandes traductores españoles de la actualidad.
Inspirada en la devastación de la que el propio Conrad fue testigo durante el reinado de Leopoldo II de Bélgica, El corazón de las tinieblas narra el viaje que hace Marlow por el río Congo para relevar a Kurtz, un agente comercial gravemente enfermo. Un descenso a los infiernos del colonialismo, entre las sombras de la jungla africana, que desatará las peores inclinaciones de los hombres y un poder de aniquilación ante lo que todo sucumbe.
«El administrador le entregó la correspondencia. Metió el resto en el saco y lo volvió a cerrar. El médico se dispuso a leer dos cartas personales. Pero antes de romper los sobres miró al coronel. Luego miró al administrador.
—¿Nada para el coronel?
El coronel sintió el terror. El administrador se echó el saco al hombro, bajó al andén y respondió sin volver la cabeza:
—El coronel no tiene quien le escriba.»
Breve obra maestra, esta desolada novela corta ha sido reconocida como el primer triunfo en la trayectoria narrativa de Gabriel García Márquez. Tocada apenas por la fantasía, la historia del coronel veterano de una guerra concluida quince años atrás, quien espera la pensión que habrá de sacarlo de la miseria junto a su esposa enferma, es un profundo canto de esperanzas perdidas que nos sumerge en la atmósfera opresiva de un tiempo ya ido, cuando América Latina emergía apenas a la modernidad entre los restos humeantes del siglo XIX.
El coronel no tiene quien le escriba fue escrita por Gabriel García Márquez durante su estancia en París, donde había llegado, a mediados de los cincuenta, como corresponsal de prensa y con la secreta intención de estudiar cine. El cierre del periódico para el que trabajaba le sumió en la pobreza mientras redactaba en tres versiones distintas esta excepcional novela, que luego fue rechazada por varios editores antes de su publicación.
Tras el barroquismo faulkneriano de La hojarasca, esta segunda novela supone un paso hacia la ascesis, hacia la economía expresiva, y el estilo del escritor se hace más puro y transparente. Se trata también de una historia de injusticia y violencia: un viejo coronel retirado va al puerto todos los viernes a esperar la llegada de la carta oficial que responda a la justa reclamación de sus derechos por los servicios prestados a la patria. Pero la patria permanece muda...
El corredor es un alarido de metal y literatura cuya virtud primordial es llevar al lector a un paroxismo, a esa exaltación propia de los derviches y pilotos cuyos bólidos están avizorando, en fracciones de segundo, la pared donde habrán de estrellarse, el fuego donde serán desgarrados por engranajes y ángulos enfurecidos. Alejandro Vázquez Ortiz ha logrado escribir un mecanismo narrativo cromado, con varias capas de pintura, donde conviven la violencia y la desesperación, donde el vértigo y el vacío son las únicas certezas. Aceite quemado, autopistas interminables que brillan en el desierto como pistones al rojo vivo, un terraplén de grava y concreto habitados por automóviles, sangre y dolor. Esta novela no es ajena a un fetichismo, no es ajena a nosotros, humanos al borde de todo. Y eso es lo que la vuelve memorable.
En las fronteras del Imperio se extiende una provincia desnuda y mineral donde el frío, la escarcha y el ritmo lento de los largos inviernos parecen adormecer a los habitantes de un pequeño pueblo.
Una mañana, el párroco es descubierto con la cabeza aplastada por una piedra. ¿Cuál fue la naturaleza del crimen? ¿Quién podía tenerle tanto rencor en una ciudad donde, hasta entonces, las comunidades religiosas habían vivido en armonía?
La investigación es confiada a Nurio, el policía que demasiado a menudo se deja llevar por sus pasiones y que desprecia a Baraj, su adjunto, un gigante distinguido con alma de poeta. Pero ¿tiene interés el Imperio en que se descubra al verdadero asesino? Cuando se abusa de los pueblos y los Estados, ¿cómo se escribe o se reescribe la Historia? ¿Y qué pueden hacer los seres humanos ante su impetuoso curso?
Faltan tres días para Semana Santa y, mientras Siglufjordur se llena de turistas ansiosos por disfrutar de las magníficas pistas de esquí de la zona, el cuerpo sin vida de una joven es hallado en la calle principal. El comisario de policía Ari Thór deberá ocuparse de un caso que se complica a pasos agigantados y que lo llevará hasta una residencia de ancianos en la que se han descubierto una serie de misteriosos mensajes. ¿Tienen algún tipo de conexión con la chica asesinada? Mientras, una tormenta se acerca a gran velocidad y cobra más fuerza de la prevista: se produce un apagón y Siglufjördur queda completamente aislado del resto del mundo. En la oscuridad más extrema, Ari Thór deberá perseguir a un culpable que escapa una y otra vez, mientras intenta juntar las piezas de una investigación que sacará a la luz una verdad que no dejará a nadie indemne.
¿Cuáles son los sabores que quedan grabados en nuestra memoria?
Los recuerdos vuelven a Julien a fuego lento ahora que debe despedirse de su padre. De él heredó su pasión por la cocina, aunque teme que ya nunca sabrá por qué, siendo uno de los chefs más talentosos, Henry no quiso que su hijo siguiera sus pasos. Tampoco hablaron jamás de por qué la madre de Julien los abandonó de manera repentina, ni de qué fue del apreciado cuaderno de recetas donde el chef guardaba los secretos de sus platos.
Ese cuaderno obsesiona a Julien y está decidido a encontrarlo. Entre sus páginas se esconden los sabores y aromas que marcaron su infancia, pero lo que él no puede imaginar es que su búsqueda podría develar muchos más secretos que los culinarios.