A los diecinueve años, a Chris Offutt ya se le habían cerrado las puertas del Ejército, del Cuerpo de Paz, de la Guardia Forestal y de la Policía, así que abandonó su hogar en los Apalaches y se dirigió hacia el norte para dar comienzo a una serie de viajes que después lo llevarían de costa a costa por Estados Unidos, un país habitado por una variedad impredecible de vagabundos y bichos raros, en busca de trabajos temporales, mientras dormía en habitaciones de mala muerte y soñaba con ser artista. Quince años después, Chris se ha establecido junto con Rita, su mujer, a orillas del río Iowa, donde descansa y escribe, a la espera del nacimiento de su primer hijo. Será entonces cuando pueda iniciar un camino bien distinto al emprendido años atrás, ese que habrá de llevarlo a la madurez.
COMO quien debe recorrer
muchos kilómetros
para cumplir un conjuro,
llevo las semillas
de la selva lacandona
al Viejo Mundo
y las pierdo allí.
En el viaje tenemos la sensación
de que todo está por hacerse,
que podemos ser otros,
que el deseo no ha muerto.
Vamos de un país a otro
sin volver a casa
y sentimos que somos
dos veces extranjeros.
Elena Poniatowska cuenta la intensa vida de Lupe Marín, musa legendaria y testigo excepcional del mundo artístico en el México del siglo xx.
Elena Poniatowska vuelve a convertir en novela una sólida investigación, un relato contado por sus actores a lo largo de décadas, junto a documentación fundamental para iluminar y reconstruir una existencia llena de pasión y de furia. Diva y musa por derecho propio, esposa legendaria, cocinera magnífica, madre tormentosa y viuda trágica, Lupe Marín (1895-1983) fue testigo excepcional y parte indispensable de algunas de las vidas extraordinarias que dieron forma al arte mexicano del siglo xx.
Casada con Diego Rivera y con el poeta y crítico Jorge Cuesta, el más distinguido de los escritores del grupo Contemporáneos, Lupe Marín vio refulgir su obra y la de otros creadores como Frida Kahlo, Rafael Coronel, Xavier Villaurrutia y Juan Soriano, además de ejercer una influencia poderosa sobre sus hijos y nietos, herederos de un legado tan brillante como imperioso. Un gran mural de una época en la que el mundo se reinventaba y México era uno de los territorios donde parecía que podía construirse la utopía o donde al menos podía obtenerse la inspiración para alcanzarla.
La vida de Layla Monroe en Harmony, Georgia, es una cortina de humo, una ilusión perfecta que ocultaba su espíritu rebelde. Sin embargo, cuando sus padres mueren en circunstancias sospechosas, su mundo queda reducido a cenizas.
Así que cuando Sean «Ax» Hunter, el enigmático sargento del club de moteros Los Perros del Infierno, le ofrece la oportunidad de descubrir qué le ocurrió realmente a su familia, Layla se agarra a ella como a un clavo ardiendo. Después de todo, no tiene nada que perder y sí mucho que ganar.
Atraída por el peligroso encanto de Sean, Layla pronto descubre una pasión contra la que no puede luchar, por mucho que lo intente. Con él, todo es a vida o muerte. Pero, ¿está preparada para dejarse consumir por las llamas y arriesgarlo todo por la oportunidad de ser verdaderamente libre?
Se trata de uno de los libros más influyentes de todos los tiempos, cuya trama se reinterpreta y reinventa continuamente en la literatura, en el cine y en el teatro, y cuyos temas y protagonistas principales persisten, y se han convertido en parte de nuestra cultura. Sin embargo, la esencia de esta novela ha sido demasiado simplificada, distorsionada y remodelada para ser un aviso sobre la derrota del bien frente al mal. La verdadera naturaleza del relato de Stevenson es mucho más compleja. No es una simple exposición de la hipocresía victoriana. Tampoco es un cuento sobre el mal superando al bien (o, como en las obras teatrales y en las películas, el bien superando al mal por su autodestrucción). En vez de eso, es una súplica conmovedora para entender que todos nosotros albergamos tanto un Jekyll, como un Hyde, en nuestro interior. No podemos superar a Hyde; no podemos purificar a Jekyll. Sólo podemos reconciliar las influencias y las fuerzas que operan dentro de nuestros corazones y nuestras mentes. Como señaló Chesterton: «La verdadera punzada de la historia no es el descubrimiento de que un hombre es dos, sino el hallazgo de que dos hombres son uno».
Jonathan Harker viaja a Transilvania para cerrar un negocio inmobiliario con un misterioso conde que acaba de comprar varias propiedades en Londres. Después de un viaje plagado de ominosas señales, Harker es recogido en el paso de Borgo por un siniestro carruaje que lo llevará, acunado por el canto de los lobos, a un castillo en ruinas. Tal es el inquietante principio de una novela magistral que alumbró uno de los mitos más populares y poderosos de todos los tiempos: Drácula.