Nunca me mintió. No rompió ninguna promesa, porque nunca me hizo ninguna.
Cuando Tate Collins conoce al piloto Miles Archer, no cree que sea amor a primera vista. Ni siquiera irían tan lejos como para considerarse amigos. Lo único que Tate y Miles tienen en común es una innegable atracción mutua. Una vez que sus deseos salen a la luz, se dan cuenta de que tienen el acuerdo perfecto. Él no quiere amor, ella no tiene tiempo para el amor, así que solo queda el sexo. Su arreglo podría ser sorprendentemente perfecto, siempre que Tate pueda cumplir con las únicas dos reglas que Miles tiene para ella.
Últimas palabras en la Tierra cuenta el final de una historia. También el principio. La historia de un hombre al que llamaremos Ricardo Funes, aunque ese no sea su nombre verdadero. Las tres voces que repasan la existencia desesperada de este escritor, pocos años antes de su éxito y de su muerte temprana, nos adentran en las luces y sombras de una vocación imposible de abandonar. Su entrega visceral a la escritura y el ostracismo que sufrió hasta su reconocimiento tardío por parte de la crítica y los lectores hacen de Ricardo Funes un personaje fascinante que trasciende las fronteras entre realidad y ficción para convertirse en una criatura hecha de literatura.
Publicada en 1940, esta novela reúne de manera única a dos virtuosos de la literatura húngara del siglo XX: Sándor Márai, el autor de El último encuentro, rinde homenaje a su maestro, Gyula Krúdy, personaje legendario de la bohemia literaria de Budapest y autor de una serie de novelas con Simbad como protagonista.
Una mañana de mayo, Simbad se despide de su esposa con la promesa de volver, antes de que anochezca, con el dinero necesario para comprarle un vestido a su pequeña hija. Cediendo a la tentación de un paseo en carruaje, se entrega a un apacible paseo por la capital a través de sus lugares favoritos: el baño turco, el café en el que escribió o sus restaurantes preferidos. Entre realidad y ficción, Sándor Márai nos ofrece una historia donde sus propios recuerdos de antes de la guerra se mezclan con la imaginación de Gyula Krúdy, uno de los más grandes escritores húngaros.