Tyler Neumann lleva años buscando a su padre, y no porque tenga ganas de conocerlo: lo que quiere es destruirlo. Para lograrlo, manipulará a quien haga falta, y eso incluye a Stella McCormick, la encarnación de todo aquello que Tyler detesta.
Stella no cree en el amor a primera vista, pero el odio instantáneo es otra cosa. Desde el momento en el que Tyler pone un pie en su estudio de tatuajes, lo cala como el demonio que es. Y cuando este la obliga a fingir que es su novia para darle acceso a su familia, Stella comprende enseguida qué motivaciones se esconden bajo esa fachada perfecta.
Sin embargo, el amor y el odio son dos caras de la misma moneda, y la joven no tarda en preguntarse qué es peor: que el hombre que está empeñado en destruirla la chantajee o que parezcan incapaces de mantenerse alejados el uno del otro.
Los Voss no son una familia normal: para empezar, viven en una iglesia reutilizada. La madre, que años atrás tuvo cáncer, vive en el sótano; el padre está casado con la antigua enfermera de la madre; el pequeño medio hermano no tiene permitido hacer o comer nada divertido; y los hermanos mayores son irritantemente perfectos. Y luego está Merit.
Merit Voss colecciona trofeos que no ha ganado y secretos que su familia la obliga a guardar. Mientras navega por la tienda de antigüedades local en busca de su próximo trofeo, se encuentra a Sagan. Su conexión es inmediata hasta que descubre que él está completamente fuera de su alcance. Merit se encierra profundamente en sí misma, observando a su familia desde la distancia, cuando descubre un secreto que ningún trofeo en el mundo puede arreglar.
Él tiene que seguir las reglas del juego… pero por ella, estaría dispuesto a romperlas todas.
Como capitán del Blackcastle Football Club, Vincent DuBois debería estar en la cima del mundo.
Pero cuando su fama le trae problemas, se ve atrapado en su peor pesadilla: compartir piso con la hija de su entrenador, sabiendo que ella es una tentación imposible de resistir.
La convivencia se complica cuando ambos hacen una peligrosa apuesta que los acerca aún más, y se da cuenta de que está metido en un lío más grande de lo que pensaba.
Siempre ha jugado para ganar, pero por ella lo arriesgaría todo.