Al regresar a casa una noche, los Navidson, Will, Karen y sus dos hijos, que acaban de mudarse a Virginia, observan que ha aparecido una nueva habitación, como si siempre hubiera estado allí. ¿Un simple descuido? ¿Un elaborado engaño? Will descubre que la casa presenta una anomalía singular: su interior parece ligeramente más grande de lo que debería ser según sus dimensiones exteriores. Comienza así El expediente Navidson, un fascinante documento que narra los sucesos acaecidos en la casa de Ash Tree Lane, la casa de hojas.
Staten Island, 1981. La bicicleta de Daniel Miller aparece abandonada en las inmediaciones de su casa. No hay rastro del pequeño. Treinta años después, en 2011, la periodista de investigación del Manhattan Press Miren Triggs sigue una pista que la conduce hasta el terrible hallazgo de un cadáver con los labios sellados.
Miren Triggs y Jim Schmoer, su antiguo profesor de periodismo, tratarán de descubrir qué vincula ambos casos mientras ayudan a Ben Miller, padre de Daniel y ex inspector del FBI, a reconstruir por última vez la desaparición de su hijo. Se adentrarán así en las profundidades de un enigma lleno de recovecos en los que resuenan las voces del pasado. ¿Qué le sucedió a Daniel? ¿Quién se esconde tras el horrible asesinato? ¿Puede el silencio ser el refugio de la verdad?
Han pasado cincuenta años desde que Peter Miller revelara los secretos de Odessa, una organización clandestina de antiguos nazis que luchaban por recuperar el poder. Ahora jubilado y convertido en una leyenda del periodismo, Miller se ha volcado en cuidar de su nieto Georg tras la muerte de su hijo y su nuera en un trágico accidente de coche.
Aunque Peter se apartó de su carrera para mantener a su nieto a salvo, no pudo hacer nada para impedir que el joven siguiera sus pasos y la reputación de Georg, que practica un periodismo incisivo y valiente, ha crecido rápidamente en el mundo digital.
Y este no es el único aspecto del pasado de Peter que ha florecido. Tras décadas en la sombra, y más poderosa que nunca, Odessa ha comenzado a extender de nuevo su veneno. El ascenso de la extrema derecha en Alemania, el auge de los partidos «patrióticos», la violencia contra los inmigrantes... Todos son síntomas de un peligro oculto que debe detenerse a toda costa.
Porque, mientras, los herederos de Odessa apuntan hacia su objetivo final: un sillón en la Casa Blanca.