La llama vuelve a encenderse y esta vez quemará a más de uno.
Rachel James tuvo que dejar su vida para salvar a los que ama, renunciando a todo lo que le importaba: sus colegas, su carrera y su familia.
Ahora, tras dos largos años, el destino toca a su puerta para que seenfrente a lo que le depara: al coronel Morgan, el hombre que la hizo pecar, y al líder de la mafia italiana, Antoni Mascherano.
Un importante cargo está en juego y la teniente debe prepararse para un nuevo duelo.
El caos empieza a despertarse: la tercera carta cae sobre la mesa, nuevos peligros salen a la luz, así como pasiones que se creían sepultadas, conflictos, complots y jugarretas que pueden poner en vilo a la mafia y a la milicia.
La saga Pecados Placenteros continúa en esta candente nueva entrega, donde la Lascivia da paso a una latente Lujuria, que demuestra que el tiempo no lo cura todo y que los amores nocivos son tan perjudiciales como intensos.
LUJURIA.
AMORES QUE ABRASAN.
Bryden y Sam lo tienen todo: carreras profesionales brillantes, un apartamento en un edificio exclusivo, buenos amigos y una hija a la que adoran. La vida perfecta para la pareja perfecta.
Hasta el día en que Sam recibe una llamada en su despacho porque Bryden no ha recogido a su hija de la guardería. Al llegar a casa con la niña, encuentra el coche de su mujer en el garaje. En el apartamento, el portátil de Bryden está abierto sobre la mesa, su móvil al lado, las llaves en su sitio habitual en la entrada.
Pero Bryden no aparece por ninguna parte. Es como si se hubiera evaporado.
¿Cómo puede haber desaparecido de su propia casa? ¿Ha salido siquiera del edificio?
A cada minuto que pasa —y a medida que las preguntas se acumulan entre quienes la conocían— el pasado de Bryden y Sam parece un poco menos perfecto, su edificio menos seguro, sus amigos, vecinos y familiares no tan fiables...
Después de ver a mi madre sucumbir a una misteriosa enfermedad, me prometí dos cosas: que encontraría la cura y que no volvería a la ciudad en la que la perdí.
Cuatro años después, me admiten en la Universidad de Dracadia, una de las más antiguas y prestigiosas del país, aunque se rumorea que está plagada de las almas de los enfermos exiliados allí siglos atrás.
Sin embargo, su infamia no es lo más oscuro de la institución. Devryck Bramwell, conocido en el campus como el Doctor Muerte, es un brillante patólogo a cargo del laboratorio nocturno. Aunque parece detestar a los tenaces estudiantes de primer año como yo, su mirada oscura y enigmática me dice que me devoraría a la más mínima oportunidad…
Ansío su autoridad. Él, la redención. Y juntos somos puro veneno.
Los muertos tienen mucho que enseñarnos, y solo es cuestión de tiempo hasta que el secreto más corrupto de Dracadia resucite.