Los personajes más fascinantes hacen girar la puerta del Grand Hotel. En sus habitaciones descansa la famosa Grusinskaia, una atormentada bailarina de ballet que vive sus últimos días de éxito; el arruinado barón Gaireng, que pretende a partes iguales a la caprichosa dama y a su valioso collar de perlas; Kringelein, un humilde contable para quien dilapidar de su dinero se convertirá, irónicamente, en una cuestión de vida o muerte y, por último, el pobre doctor Otternschlad, que calma la ausencia de correspondencia a su nombre con inyecciones de morfina. Todos ellos transitan el vestíbulo del Grand Hotel mientras un agitado Berlín se prepara para la segunda gran guerra.Vicki Baum fue en una autora de fama internacional y todas sus obras cosecharon un gran éxito de ventas. Sin embargo, este reconocimiento no se trasladó a la crítica, que quiso ver en su popularidad un defecto de su estilo y no una virtud. A todos ellos, Vicki Baum dedicó un subtítulo que nunca superó las diferentes traducciones y que BackList recupera en esta edición de Grand Hotel, uno de los primeros best sellers del sector editorial español.
Obra cumbre, junto a Ana Karenina, de Lev Tolstói y de la narrativa del XIX, Guerra y paz constituye un vasto fresco histórico y épico.Con la campaña napoleónica contra Rusia como trasfondo -Austerliz, Borodino o el incendio de Moscú- entre los años 1805 y 1813, se nos cuenta la historia de dos familias de la nobleza rusa, los Bolkonski y los Rostov, protagonistas de un mundo que empieza a escenificar su propia desaparición.
Una impresionante fusión de los géneros policiaco e histórico en la nueva novela de Leonardo Padura. En 1939, el barco S.S. Saint Louis, con novecientos judíos que lograron huir de Alemania, estuvo fondeado varios días frente al puerto de La Habana a la espera del permiso para los refugiados. El niño Daniel Kaminsky y su tio esperaron en el muelle a que desembarcaran sus familiares, confiados en que usaran ante los funcionarios el tesoro que portaban a escondidas: un pequeño lienzo de Rembrandt que perteneció a los Kaminsky desde el siglo XVII. Pero el plan fracasó y el barco regresó a Alemania, llevándose con él toda esperanza de reencuentro. Muchos años después, en 2007, la noticia de que ese lienzo se subasta en Londres, provoca que el hijo de Daniel, Elías, decida viajar a La Habana desde Estados Unidos para aclarar qué sucedió realmente con el cuadro y su familia. Solo alguien como el Conde puede ayudarle en la misión. Y en los encuentros y las conversaciones sabremos que Daniel decidió cambiar radicalmente de vida y que le atormentaba un crimen. También que ese cuadro, una imagen de Cristo, tuvo como modelo a otro judío, que en la Amsterdam del siglo XVII rompió todas las convenciones de clase y de religión para trabajar en el taller de Rembrandt y aprender a pintar con el maestro.