Los mejores libros jamás escritos.«Nunca ha habido otro comienzo que este,ni más juventud que esta, ni más vejez que esta,y nunca habrá más perfección que esta,ni más cielo, ni más infierno que este.»Walt Whitman fue el poeta de la democracia, de la naturaleza, del deísmo, de la libertad, la sexualidad, la sensualidad y el vitalismo. Sus célebres Hojas de hierba lo sitúan en la tradición de los más grandes poetas de todos los tiempos. A caballo entre la filosofía, la mística y la reflexión más personal, en cada uno de sus versos canta al mundo que lo rodea a sabiendas de su inextricable pertenencia a él. Inconmensurable lírico, también abundan a lo largo de su obra las crónicas y los apuntes de corte periodístico -como sus Jornadas en América y las Perspectivas democráticas-, en cuyas palabras no sabe esconderse, sin embargo, ese fluir cadencioso de una sensibilidad sin parangón. Edgardo Dobry nos acerca al carácter universal de la obra Whitman y recuerda al lector que no solo halló su propia voz, sino que el eco de su canto sigue resonando en la literatura. La versión al español de Concha Zardoya, poetisa chilena, da cuenta del poder de esta voz.
Este volumen contiene: Las siete tragedias de Esquilo, Las siete tragedias de Sófocles, Las dieciocho tragedias de Eurípides, El Cíclope, drama satírico de Eurípides.
EL ESCRITOR VIVE, la tarea de ser poeta no se cumple en determinado horario. Nadie es poeta de ocho a dos y de dos a seis. Quien es poeta lo es siempre, y se ve asaltado por la poesía continuamente. De igual modo que un pintor, supongo, siente que los colores y las formas están asediándolo. O que un músico siente que el extraño mundo de los sonidos —el mundo más extraño del arte— está siempre buscándolo, que hay melodías y disonancias que lo buscan. Para la tarea del artista, la ceguera no es del todo una desdicha: puede ser un instrumento.
J.L.B.