Ricardo ve cumplido, a una edad muy temprana, el sueño que en su Lima natal alimentó desde que tenía uso de razón: vivir en París. Pero el reencuentro con un amor de adolescencia lo cambiará todo. La joven, inconformista, aventurera, pragmática e inquieta, lo arrastrará fuera del pequeño mundo de sus ambiciones. Testigo de épocas convulsas y florecientes en ciudades como Londres, París, Tokio o Madrid, ambos personajes verán sus vidas entrelazarse sin llegar a coincidir del todo. Entre lo cómico y o trágico, la realidad y la ficción, Travesuras de la niña mala logra retratar el amor indefinible, dueño de mil caras, como la niña mala. Pasión y distancia, azar y destino, dolor y disfrute... Porque, ¿cuál es el verdadero rostro del amor?
No es por casualidad que reúno en un solo libro estos tres ensayos sobre Balzac, Dickens y Dostoievski. Con un propósito común trato de mostrar a los tres grandes novelistas del siglo XIX como prototipos que precisamente por el contraste de sus personalidades se complementan y quizas elevan a forma clara y distinta el concepto de novelista.
Un hombre de mirada lúcida huye de la ciudad para vagar por los bosques y las montañas de Noruega, ganándose la vida como puede mientras observa la asombrosa naturaleza y las costumbres humanas de quienes se cruzan en su camino.
A lo largo de las tres novelas que componen este volumen - Bajo las estrellas de otoño, Un vagabundo toca con sordina y La última alegría- el lector asiste al desarrollo vital de Knut Pedersen (verdadero nombre del autor), a sus idas y venidas de la granja que resulta el eje tópico del relato y a su lento deterioro, fruto de la obsesión y la neurastenia. De este modo, sirviéndose de una prosa elegante y sutil, Hamsun se adentra en los recovecos de la naturaleza humana a través de los ojos de un personaje que parece que ha querido huir de ella.