Publicamos el tomo XII de La Comedia humana que cierra el subciclo de las Escenas de la vida parisiense
Este tomo contiene los siguientes títulos:
Los empleados, publicada originalmente en 1838 con el título de La mujer superior, representa la lucha entre las esposas (mujeres superiores) de dos empleados que aspiran a ascender dentro del mismo ministerio.
Los pequeños burgueses es una de las novelas de Balzac que no pudo acabar. Publicada póstumamente en Bruselas en 1854, refleja como pocas la vida de la sociedad de la clase media de la época. Reaparecen muchos personajes de la novela anterior, ya jubilados, y la historia continúa con la cuestión de la mujer superior.
Los secretos de la princesa de Cadignan se publicó en 1839 bajo el título de Una princesa parisiense. En este tomo, entre otros avatares, veremos brillar con otra luz a algunos de los galanes más significativos de La Comedia humana, como Eugène de Rastignac y Maxime de Trailles, y el inicio del ascenso a la fama del escritor Daniel d’Arthez.
Para Ronald Hastie, recién graduado, un trabajo en la legendaria librería Shakespeare and Company es la opción perfecta para pasar un verano en París. Trabajar a tiempo parcial a cambio de alojamiento y comida le deja mucha libertad para explorar la ciudad que alguna vez visitó su héroe literario, Robert Louis Stevenson. Las cosas no hacen más que mejorar cuando conoce a un coleccionista que afirma tener los manuscritos originales de El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde y del nunca publicado La compañera de viaje. Pronto una obsesión imprudente se agita en su interior: buscar el secreto que se esconde en las páginas perdidas de Stevenson.
«El cerebro vive en un cuarto oscuro».
«Tal es el gran misterio al que nos enfrentamos», afirma Arsuaga en este libro en el que el sapiens y el neandertal afrontan el mayor desafío de su proyecto en común, el más complejo, el que supone abrir una puerta a lo ignorado. Vivimos con la paradoja de que, pese a los avances de la neurociencia en los últimos años, el cerebro, que rige nuestra conexión con el mundo, continúa siendo el gran desconocido.
La identidad, la inteligencia la natural y la artificial y la memoria, así como las condiciones para que saltara la chispa y surgiera la conciencia que nos distingue a los humanos del resto de las especies constituyen las tramas de este libro, todas ellas atravesadas por la sabiduría y el humor, y por el eje narrativo de la singular relación entre el científico y el novelista.
Una emocionante historia de intriga, pasión y crimen protagonizada por la condesa Maria Tarnowska, la mujer que conmocionó al mundo en la Venecia de la belle époqu
Septiembre, 1907. Movido por los celos, el joven traductor ruso Nikolái Naumov dispara contra el conde Kamarowski en su palacio de Venecia al saber que contraerá matrimonio con la mujer que ama en secreto. Cuando el conde muere, la investigación policial apunta a su prometida, la condesa Tarnowska, como instigadora del crimen pasional junto con otro de sus amantes, el abogado Donato Prilukov. Tres años después comienza el juicio más escandaloso de la época, un proceso que sacudió los cimientos de la sociedad, revolucionóla prensa y cambió el sistema legal judicial admitiendo el psicoanálisis freudiano. Señalada como la primera femme fatale del siglo XX surgen dudas: ¿es la condesa culpable o inocente? ¿Víctima o verdugo? No hay crimen sin historia. La condesa maldita narra losdías de una mujer arrolladora que coleccionó amantes, desafió los tabúes más férreos del momento y nunca renunció a su libertad.
Septiembre, 1907. Movido por los celos, el joven traductor ruso Nikolái Naumov dispara contra el conde Kamarowski en su palacio de Venecia al saber que contraerá matrimonio con la mujer que ama en secreto. Cuando el conde muere, la investigación policial apunta a su prometida, la condesa Tarnowska, como instigadora del crimen pasional junto con otro de sus amantes, el abogado Donato Prilukov. Tres años después comienza el juicio más escandaloso de la época, un proceso que sacudió los cimientos de la sociedad, revolucionó la prensa y cambió el sistema legal judicial admitiendo el psicoanálisis freudiano. Señalada como la primera femme fatale del siglo XX surgen dudas: ¿es la condesa culpable o inocente? ¿Víctima o verdugo? No hay crimen sin historia. La condesa maldita narra los días de una mujer arrolladora que coleccionó amantes, desafió los tabúes más férreos del momento y nunca renunció a su libertad.
Septiembre, 1907. Movido por los celos, el joven traductor ruso Nikolái Naumov dispara contra el conde Kamarowski en su palacio de Venecia al saber que contraerá matrimonio con la mujer que ama en secreto. Cuando el conde muere, la investigación policial apunta a su prometida, la condesa Tarnowska, como instigadora del crimen pasional junto con otro de sus amantes, el abogado Donato Prilukov. Tres años después comienza el juicio más escandaloso de la época, un proceso que sacudió los cimientos de la sociedad, revolucionó la prensa y cambió el sistema legal judicial admitiendo el psicoanálisis freudiano.
La apasionante historia real de una mujer adelantada a su época: la condesa de Echauz y del Vado, amante de José Bonaparte, que pudo reinar sobre todo un imperio.
Carresse, Francia, 1869. La condesa de Echauz y del Vado, doña Pilar de Acedo y Sarriá, acaba de fallecer. Tras el entierro, su hija Amalia, marquesa de Montehermoso, descubre por azar un diario oculto y un conjunto de cartas que revelan una historia hasta entonces desconocida para ella: la ardiente y secreta relación que su madre mantuvo durante años con José Bonaparte, el destronado rey de España.
Amalia se verá obligada a replantearse algunas de sus más férreas convicciones y revivirá una pasión prohibida que sobrevivió a la guerra y al exilio. Una pasión que convirtió a la condesa en la protagonista silenciosa de un capítulo desconocido de la Historia de España.
Cuando el renombrado héroe de la aviación y fanático aislacionista Charles A. Lindbergh obtuvo una victoria aplastante sobre Franklin Roosevelt en las elecciones presidenciales de 1940, el miedo invadió todos los hogares judíos de Norteamérica. Lindbergh no solo había culpado públicamente a los judíos de empujar al país hacia una guerra absurda con la Alemania nazi, en un discurso transmitido por radio a toda la nación, sino que, tras acceder al cargo como trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos, negoció un «acuerdo» cordial con Adolf Hitler, cuyas conquista de Europa y virulenta política antisemita pareció aceptar sin dificultad.
Lo que entonces sucedió en Norteamérica es el marco histórico de este nuevo y sorprendente libro de Philip Roth, ganador del premio Pulitzer, quien nos cuenta cómo le fue a su familia en Newark, así como a un millón de familias similares en todo el país, durante los amenazantes años de la presidencia de Lindbergh, cuando los ciudadanos norteamericanos que eran judíos tenían todas las razones para esperar lo peor.
«Una de las voces más personales, controvertidas y exuberantes de la literatura actual en español».
Jurado del Premio FIL de Literatura
Entre ironías, burlas, improperios, maldiciones, blasfemias, este librito sin pretensiones hará reír a muchos e iluminará a montones. Trata modestamente de apresar el cambio frenético que se ha apoderado del mundo. Su autor vive en la Luna y desde allá dispara. Es un francotirador lunático que abre fuego contra el que sea: presidentes, papas, reguetoneros, raperos, médicos... Y con especial delectación contra las reverendas madres, perpetuadoras de la especie, su blanco predilecto. Apunta desde arriba el selenita contra sus soldaditos de plomo, dispara y van cayendo allá abajo unos tras otras. ¡Qué puntería! ¡Qué masacre!
«A un paso de que la humanidad desaparezca por el exceso de gente, el derretimiento de los polos, la crecida de los mares y la gran fiesta nuclear que viene, juzgo oportuno enrostrarle al hombre lo cruel y atropellador que ha sido con los animales y enterarlo de la dicha inmensa que me causa su castigo y próxima desaparición». Eso dice, eso anuncia, oigámosle.