Ha pasado un mes desde que Serena vio por última vez a Matías. Un mes desde la ruptura más dolorosa de su vida. Pese al apoyo de sus amigas, las sosegadas mañanas en la librería y los paseos a orillas del lago, por las noches siente un vacío que no la deja respirar.
Durante esas madrugadas de insomnio, y también en su día a día, Serena empieza a imaginar conversaciones con Matías. Diálogos que evocan palabras que ella no había querido escuchar, frases que había decidido perdonar y muchos momentos en los que debería haberse alejado, pero no lo hizo.
Con el cálido abrazo del tiempo, los libros y la naturaleza, la joven emprende un viaje de redescubrimiento en el que conectará con su lado más íntimo y salvaje, con su propio cuerpo y deseo, y volverá a abrirse al amor para dejar atrás ese fantasma que no le permite avanzar.
se escenifican las batallas y el asedio de la ciudad de Breda en 1625 por los tercios españoles en Flandes.
Flandes, 1625. Alistado como mochilero del capitán Alatriste en los tercios viejos que asedian Breda, Íñigo Balboa es testigo excepcional de la rendición de la ciudad, cuyos pormenores narrará diez años más tarde para un cuadro famoso de su amigo Diego Velázquez. Siguiendo a su amo por el paisaje pintado al fondo de ese cuadro, al otro lado del bosque de lanzas, veremos a Íñigo empuñar por primera vez la espada y el arcabuz, peleando por su vida y la de sus amigos. Estocadas, asaltos, batallas, desafíos, encamisadas, saqueos y motines de la infantería española, jalonarán su camino a través de un mundo devastado por el invierno y por la guerra.
«Al lento batir de los tambores, las primeras filas de españoles movíanse hacia adelante, y Diego Alatriste avanzaba con ellas, codo a codo con sus camaradas, ordenados y soberbios como si desfilaran ante el propio rey. Los mismos hombres amotinados días antes por sus pagas iban ahora dientes prietos, mostachos enhiestos y cerradas barbas, andrajos cubiertos por cuero engrasado y armas relucientes, fijos los ojos en el enemigo, impávidos y terribles, dejando tras de sí la humareda de sus cuerdas de arcabuz encendidas...
Segundo y poderoso poemario de esta autora best seller. Dividido en cinco movimientos (marchitarse; caer; enraizar; crecer; florecer), este poemario se desliza desde las profundidades de un desamor y el dolor que conlleva hasta la fuerza y la alegría que pueden florecer tras ese sufrimiento. Un vibrante y trascendental viaje sobre el crecimiento y la curación, la descendencia y el honor por las raíces de uno, la expatriación y la búsqueda del hogar en uno mismo.
Francia, verano de 1944. Con nueve años, Mainou acaba de perder a su madre mientras daba a luz a su hermana pequeña. El compungido padre se ve obligado entonces a enviar a Mainou a Lorena, con su abuela, al otro lado de la línea de demarcación, escondido en un carro de heno. Allí, en la granja familiar, tratará de retener los últimos suspiros de su infancia mientras la realidad lo empuja a evadirse: el miedo, la pena, la guerra. Junto a esa familia que aún no conocía, y a los misteriosos sucesos que los rodean, el niño se confía a la imaginación para atravesar el duelo y sobrevivir a los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial.
En el París de los años 20, un veterano recibe la misión de encontrar a un soldado desaparecido durante la Primera Guerra Mundial. En los ojos de la madre reconoce el destello de loca esperanza de quien ha perdido a alguien, pero también sabe que ha buscado rastros de muchos soldados barridos por el conflicto y hasta ahora no ha encontrado a ninguno: a pesar de todo, sigue haciéndolo porque es la única manera que ha encontrado de perdonarse a sí mismo por seguir entre los vivos. En busca de Émile se adentrará en los campos de batalla, ahora fríos, e interrogará a exsoldados y testigos que solo buscan olvidar.
Joni Lark tiene un secreto. A pesar de ser una de las compositoras más demandadas de Los Ángeles, no logra componer nada desde hace tiempo. En su interior siente un gran vacío y no sabe qué hacer con él.
Cuando regresa a Vienna Shores, su pueblo natal en Carolina del Norte, espera que la arena, la playa y los espectáculos en el Revelry, la sala de conciertos de su familia, prendan la chispa de la inspiración. Pero cuando llega, todo ha cambiado. Su mejor amiga le oculta algo, los recuerdos de su madre se están desvaneciendo y el Revelry va a cerrar.
¿Cómo va a poder componer si su mundo de siempre ya no es el mismo?
Y, entonces, la oye: una melodía en su cabeza, sin letra y a medio componer. Y con ella, una voz cautivadora y adictiva que la acompaña; una voz que, al parecer, pertenece a un músico cínico con su propio vacío interior.
Sin duda es solo un producto de su estresada imaginación.
Sin embargo, a Vienna Shores llega un hombre muy real. Es arrogante y reservado (nada que ver con la voz dulce y graciosa que Joni oye en su cabeza), y tiene un plan para cortar su inconveniente conexión telepática: terminar la canción que los tortura con la esperanza de que sus corazones, y sus secretos, no sufran en el proceso.
Esa melodía, la que los ha unido., ¿podría tener algún motivo oculto?