«Cincuenta y un años. Tres veces diecisiete. Tres posibles vidas diferentes si hubiera podido elegir. Aunque nunca elegimos ni decidimos nada, nos adaptamos a lo que se nos presenta. Y con el tiempo nos damos cuenta e interpretamos el mapa una vez que entendemos que “usted está aquí”».
Bob Pop vuelve a la narrativa con su diario más personal. El autor firma aquí una defensa feroz de la memoria y del derecho a la posteridad. Un relato tan crudo como lleno de estallidos de esplendor acerca de la vida real, el dolor físico y emocional y de una insaciable curiosidad intelectual. Dice el diario El País que «Roberto Enríquez, el hombre que hay tras Bob Pop, es un ejemplo perfecto de que eso que llamamos identidad está hecho de lo que hemos leído, de las pelis que hemos visto o de las canciones que hemos oído en bucle en la misma medida que de las muescas que nos dejaron los que nos amaron y los que no». Estos diarios llegan para confirmarlo, compuestos de lecturas, reflexiones, películas, trabajo, dinero, sexo y enfermedad. Un emotivo homenaje, también, a todos los creadores que le han inspirado.
La novela más bestial, conmovedora e hilarante que se ha escrito sobre el despertar sexual de un adolescente.
Dick Loveman es un galán espaciotemporal que vive todo tipo de peripecias lujuriosas a través de los siglos. Por desgracia, Dick solo existe en la cabeza de Franki Prats, un quinceañero católico, virgen y erotizado, a quien atormentan la propia imaginación y los «placeres solitarios». Durante cuatro meses de su vida, Franki, ayudado por su mejor ―único― amigo Bruno Berniola, alias el sexperto, atravesará una variopinta serie de pruebas eróticas (oníricas, familiares, amicales, incluso zoológicas) mientras lucha contra los traumas del pasado y la escuálida realidad de su pueblo natal.
Hollywood, 1967-1971: años de vértigo y exceso donde artistas, estrellas de cine, músicos y camellos compartían escenarios y ambiciones. En el centro de ese torbellino, dos escritoras marcaron el pulso de una época: Eve Babitz, ahijada de Igor Stravinsky, musa insolente que posó desnuda frente a Marcel Duchamp y fue amante de Jim Morrison, y Joan Didion, un misterio tras sus gafas oscuras y su expresión impenetrable. Entre ambas se forjó una relación compleja, fascinante y peligrosa: amistad, rivalidad, espejo y abismo.
Con una prosa incisiva y vibrante, Lili Anolik reconstruye la relación entre dos mujeres que cambiaron la manera de ver Los Ángeles y de entender la escritura. El resultado es una carta de amor en forma de doble biografía. El modo más original y electrizante de acceder a los universos literarios de Didion y Babitz, y de abrir, como quien fuerza un cajón cerrado con candado, la intimidad de Didion, para revelar al fin el enigma que envuelve su figura.