1917. En un campo de batalla cerca del río Escaut, John yace sin poder moverse ni sentir las piernas tras una explosión. Luchando por concentrar sus pensamientos, se pierde en la memoria mientras cae la nieve.
En 1920 John ha regresado de la guerra a North Yorkshire. Está vivo, pero no entero. Vive con Helena y reabre su negocio de fotografía, intenta seguir viviendo, pero el pasado irrumpe insistentemente en el presente, cuando los fantasmas empiezan a aparecer en sus fotografías.
Así comienza una narración que abarca cuatro generaciones de conexiones que se encienden y reencienden a medida que avanza el siglo y a veces, en momentos radiantes de deseo y trascendencia, unas chispas vuelan hacia arriba, obrando sus transformaciones décadas después.
Penúltima novela de Dostoyevski, escrita en primera persona, he aquí la confesión alucinada de un adolescente solitario: hijo ilegítimo de un aristócrata y una sirvienta, maltratado por sus compañeros, sueña con la riqueza mientras lucha por encontrar su lugar en la Rusia de los años 1870, una nación aún atada a sus antiguos sistemas y valores, pero sacudida por las nuevas corrientes ideológicas del socialismo y el nihilismo. Tanto novela de formación como novela de ideas sobre la relación entre padres e hijos o el papel del dinero en la sociedad moderna, El adolescente muestra los recovecos del alma de un joven falto de cariño y lleno de complejos que se enfrenta, como puede, a la edad adulta, con el telón de fondo de las intrigas amorosas de San Petersburgo.
«Era el año del Señor de 1989. La gente oía hablar de guerras y de revueltas, pero no se asustaban, pues esas cosas tenían que suceder.» El ala derecha es el volumen que cierra la monumental trilogía «Cegador». Estamos en 1989 («el último año del hombre en la Tierra», y también el año de la Revolución). La aciaga dictadura de Ceaușescu experimenta sus últimos estertores. En los circos del hambre, largas colas de mujeres esperan la comida que no llega, vigiladas de cerca por los agentes de la Securitate. Bucarest es un mausoleo, una ciudad de muertos y de noche, de ruinas y de miseria. El joven Mircea se debate entre la realidad punzante y las visiones alucinadas de un lugar que se asoma al fin del mundo, embarcado en una disección salvaje y mística de la primera infancia, en un viaje onírico por el laberinto de la genealogía familiar, en el que todo converge y todo acaba, en una plenitud tan fugaz como el latido de las alas de una mariposa.