En el verano de 1816, el poeta Percy B. Shelley y su esposa Mary se reunieron con Lord Byron y su médico en una villa a orillas del lago Leman. A instancias de Lord Byron y para animar una velada tormentosa, decidieron que cada uno inventaría una historia de fantasmas. La más callada y reservada, Mary Shelley, dio vida así a quien sería su personaje más famoso: el doctor Frankenstein. Al cabo de un año completaría la novela.
Frankenstein es el paradigma de novela gótica creada como respuesta a la necesidad de adaptación del viejo mito griego a las modernas realidades científicas y literarias que el incipiente siglo XIX exigía a un grupo de escogidos creadores. La historia inventada por Mary Shelley nos cuenta cómo, a finales del siglo XVIiI, un estudiante de medicina suizo, Víctor Frankenstein, crea una abominable criatura a partir de los restos de cadáveres. El nuevo ser, rechazado por la gente, abatido por la melancolía y sumido en la más cruel de las soledades, degenera en un brutal monstruo que amarga la vida de su creador.
Frankenstein ha aterrorizado y deleitado a los lectores desde su primera publicación en 1818. La criatura de Victor Frankenstein -cosida con miembros de muertos tomados de 'las salas de disección y los mataderos'- es un ser grotesco que, rechazado por su creador y hambriento de compañía humana, emprende un viaje de venganza. En la historia de terror gótico más famosa jamás contada, Mary Shelley se enfrenta a las limitaciones de la ciencia, a la naturaleza de la crueldad, la arrogancia y la ambición humanas, y al camino hacia el perdón.
Rebosante de ilustraciones originales y siete extraordinarios elementos interactivos, la venerada novela de Shelley cobra vida como nunca antes en esta inventiva edición que muestra la artística magia de MinaLima.
El primer impulso de Mary Shelley que tenía dieciocho años cuando escribió esta obra, fue el de crear una historia aterradora, pero el proceso creativo posterior hizo de esta novela una obra cuyo hilo vertebrador es la profundización y el estudio del alma humana. Frankenstein o el moderno Prometeo, que es el título completo de la novela, nos desvela sus más misteriosos secretos escondidos.
La más célebre novela de terror de la literatura universal en una nueva edición de tapa dura con cantos tintados. Con un nuevo prólogo de Siri Hustvedt.
Desde su publicación en enero de 1818, Frankenstein se ha convertido en una de las novelas más revisitadas de la historia, con incontables adaptaciones teatrales y cinematográficas. Escrita por una joven brillante de dieciocho años, sorprendió a sus contemporáneos por su originalidad y su potencia, además de escapar a cualquier categorización literaria. Leída en su época eminentemente como una novela gótica, gozó de cierto éxito comercial y permitió a su autora dedicarse a la escritura a partir de entonces, si bien de forma un tanto inestable.
Impulsado por la ambición y la osadía, Victor Frankenstein es un estudiante de
Medicina que desafía los límites del conocimiento al crear vida de forma artificial en un laboratorio. En cuanto el ser despierta, Frankenstein lo abandona horrorizado por su obra, y la criatura deberá enfrentarse sola a la sociedad y al mundo, que la recibirán con crueldad por su aspecto sobrecogedor. La grandeza de este mito moderno reside en la trágica relación entre creador y criatura, y en la humanidad y la profundidad ética del monstruo, que continúan desafiando nuestra idea de lo que significa ser humano.
Rescatado en un lugar remoto del Ártico, el doctor Victor Frankenstein nos relata su tragedia: cuando era estudiante de filosofía en Ginebra se obsesionó por lograr descifrar la fórmula para dar vida a la materia inanimada. Mientras hacía progresos, se dedicó a reunir partes de cuerpos humanos para construir una criatura de apariencia humana, a la que consiguió dar vida mediante una descarga eléctrica. Pero esta criatura, dotada de una altura y una fuerza física descomunales, tenía un aspecto tan espantoso que inspiraba terror a todos los que la veían. El sentimiento de repulsión que despertaba y la soledad a la que se vio condenada provocaron que se rebelara contra su creador.
Considerada el estandarte del romanticismo y del terror gótico, Frankenstein nos recuerda que el hombre, egoísta por naturaleza, no suele tener el más mínimo sentido de la compasión. Aunque la criatura se acerque a los demás con el corazón en la mano, creyendo que se rigen por los principios de la religión y la piedad, los humanos la rehúyen una y otra vez porque solo son capaces de verla como un monstruo.