El asesinato de Roger Ackroyd rompió todas las reglas de la novela policíaca y convirtió a Agatha Christie en un nombre reconocible.
Roger Ackroyd sabe demasiado. Sabe que la mujer que ama envenenó a su brutal primer marido. También sospecha que alguien la ha estado chantajeando. Ahora, trágicamente, le llega la noticia de que se ha quitado la vida con una sobredosis de drogas.
Pero el correo de la tarde trae a Roger una última y fatal información, que puede aportar alguna luz sobre la identidad del chantajista. Por desgracia, antes de que pueda terminar de leerla, es apuñalado por la espalda hasta morir.
Si usted no sabe nada de este libro le damos dos consejos: no comentarlo con nadie, y leerlo a toda velocidad, ya que contiene una de las mayores sorpresas de la historia de la novela negra.
«En El astillero Onetti se acerca a un equilibrio casi perfecto, a una economía artística que resulta algo milagrosa.»Mario Benedetti Regresar a la alucinada ciudad de Santa María, emplearse en el astillero de Petrus y enamorar a la hija de éste es para Larsen la última oportunidad de encontrar un sentido. Sin embargo, muy pronto dicha tentativa se convierte en una rigurosa farsa: no hay nada que hacer en un astillero paralizado y en ruinas, ni es posible amar voluntariamente. A pesar de que la vida lo excluye, Larsen continúa impertérrito en su papel, como si no quisiera mirar a la cara a un mundo en vías de extinción, o tal vez porque fingir es la única salida posible contra la locura.
Madrid, 2006. Tras regresar de Londres, Sara se enfrenta a nuevos desafíos marcados por la maternidad y una oscura sombra de su pasado. Por su parte, Julia, que dirige un nuevo atelier de costura para una clientela selecta, tendrá que aprender a vivir con una gran ausencia. Ambas se verán abocadas a tomar decisiones que cambiarán su camino para siempre, pero saben que acompañadas de las chicas de Siete agujas de coser y arropadas por su apoyo incondicional podrán hacer frente a cualquier reto que les depare la vida.