Una fascinante puerta de entrada tanto al oscuro universo de H. P. Lovecraft como a la mordaz prosa de Michel Houellebecq.
Michel Houellebecq descubrió los cuentos de Howard Phillips Lovecraft con dieciseis años y volvió a menudo a los grandes textos del maestro del terror cósmico. ¿Que tenía Lovecraft como para provocar aquella fascinación en alguien aparentemente tan ajeno a los mitos de Cthulhu? La respuesta a esta pregunta guía un profetico ensayo en el que la visión de Houellebecq sobre el oficio de la escritura ilumina tanto la obra del autor estadounidense como su propio trabajo.
«György Korin detuvo el coche ante la entrada del bar non stop de la estación de autobuses, paró como pudo el motor, se apeó y?como quien está convencido de encontrar allí realmente, con esas cuatro palabras en la cabeza, aquello que buscaba después de pasar tres días sumido en un estado etílico?empujó la puerta sin titubear, se dirigió tambaleándose a un hombre solitario, la única persona que se hallaba ante la barra, y, en vez de derrumbarse en el acto, tal y como habría correspondido a su estado de embriaguez, le dijo, silabeando con enorme esfuerzo: ?Querido ángel, llevo mucho tiempo buscándote?».
Nadie sabe que está ahí... Ahora deberá enfrentar sus mentiras.
Tras encontrarse con su amante en una habitación de hotel, Kate descubre con horror que el lugar está bajo el asedio de un grupo terrorista. Ahora, para salvarse, tendrá que permanecer en silencio y escondida junto a un hombre con el que ha tenido una aventura durante años, pero a quien no conoce en absoluto.
Cuando los terroristas comienzan a entrar habitación por habitación para asesinar a los huéspedes, Kate se ve obligada a revisar sus pocas certidumbres, así como las decisiones que la llevaron hasta ese momento: el dolor y la angustia vividas durante su juventud, las complejidades de su relación con su esposo y el amor incondicional que siente por sus hijos.
A través de una apasionante historia que entrelaza el pasado y el presente de Kate, Habitación 706 nos convierte en testigos de un viaje íntimo, lleno de recuerdos, decisiones y nuevas oportunidades... mientras su protagonista se pregunta si logrará volver a casa.
Si un extraño aterrizara en una de nuestras grandes ciudades y quisiera saber cómo viven y qué sienten los urbanitas, este libro le daría una visión sutil e irónica de los deseos, conflictos e ilusiones del ser humano de hoy. Todos los relatos comparten ese escenario urbano y su desarrollo en espacios cerrados: un after hours, un cuarto de hotel, un plató de televisión o una oficina. Los pequeños dramas cotidianos y la búsqueda de amistad, amor o sexo muestran los aspectos más conflictivos del capitalismo tardío. Disfruten, padezcan, gocen y regocíjense con Cristina Peri Rossi y sus Habitaciones privadas, nuestro mundo, con sus ilusiones y sus frustraciones.
Leo y Thomas se conocen por azar en una multitudinaria fiesta parisina y, pese a su diferencia de edad y origen —Leo es un escritor italiano establecido, y Thomas un joven alemán aspirante a pianista considerablemente más joven—, se embarcan en una intensa relación. Pero la pasión toma tantas formas como amantes que la experimentan, y durante los años siguientes los dos hombres bailan una cuidadosa coreografía hecha de espacios y de distancias.
Leo entiende el amor como un anhelo, un ejercicio de extrañar y desear, y evita a toda costa compartir un espacio doméstico con Thomas, algo que, por otro lado, resultaría inconcebible para la sociedad que los rodea y los rechaza. Así viven varios años en habitaciones separadas, con vidas conectadas pero no fusionadas. Pero la trágica muerte de Thomas enfrenta a Leo a la soledad verdadera.
Impulsado por la necesidad de olvidar, o tal vez de encontrar, vaga por los destinos que habitó con su amado. El redescubrimiento de una de las novelas más revolucionarias de las letras italianas de finales de los años 80 por un autor de culto de la literatura queer.
Encontré a la muerte y al amor colgados como perros en mi huerto no tenía ni escoba ni agua fría sólo un arado y un pony ambos brillaban como un espejo de doble o nada así que les dije fuera de mis siembras lo que realmente quise decir fue qué quieren encontré a la muerte y al amor en mi huerto lecciones en el paraíso “Joven arriero”, de Frank Stanford Frank Stanford fue un prolífico poeta estadounidense conocido por su originalidad, imaginería cargada de sensualidad y cruda seriedad emocional. Creció en los estados de Mississippi, Tennessee y luego en Arkansas, donde vivió la mayor parte de su vida y escribió su poesía.