La novela más apetitosa que leerás jamás. Una historia deliciosa que combina misterios y cocina y que triunfa en Japón y en todo el mundo.
Los misterios de la taberna Kamogawa es una de las novelas más apetitosas que vas a leer jamás. Una historia llena de ternura sobre una pareja de detectives formada por el padre y la hija del Kamogawa Shokudo, un restaurante escondido en Kioto, que siempre está lleno. El éxito entre la clientela radica en que este dúo singular se ha especializado en preparar exactamente el plato que el público anhela y recuerda de su pasado y no es capaz de reproducir o encontrar. Y lo hacen investigando la historia de la persona en cuestión. Kamogawa Koishi y su padre Nagare, antiguo detective, escuchan las confidencias de sus comensales, que anhelan revivir un momento mágico, y recrean los platos cocinados por sus seres queridos, en una novela deliciosa en todos los sentidos.
Sharon Olds nació en 1942 en San Francisco, y se educó en las universidades de Stanford y Columbia. Es autora de trece libros de poesía, entre los que destacan El padre (1992) y El salto del ciervo (2012). Su obra ha sido galardonada con numerosos premios, como el Pulitzer y el T. S. Eliot en 2012, o el Joan Margarit en 2023. El presente libro, Los muertos y los vivos (1983), segundo de la autora, recibió el Premio del Círculo Nacional de Críticos de Libros y formó parte de la prestigiosa Selección de Poesía Lamont. Olds es profesora de Escritura Creativa en la Universidad de Nueva York. Además de ser una ferviente activista por los derechos de las mujeres y del medioambiente, ayudó a fundar los programas para residentes del Hospital Coler-Goldwater en la isla de Roosevelt, y para veteranos de las guerras de Irak y Afganistán.
«Prométeme que no dejarás que te pisen o te humillen, que siempre pelearás por tu libertad».
El anciano David Davis dirige, con mano de hierro, el mayor grupo de comunicación de nuestro tiempo con televisiones, periódicos, productoras cinematográficas y otros medios, capaces de influir en el voto en los Estados Unidos. Davis sospecha de la existencia de un plan para arrebatarle el poder y no está dispuesto a cederlo.
Jaime, un alto ejecutivo del grupo, siente que ha traicionado los ideales de su juventud a cambio de una aburrida seguridad. Pero todo cambia cuando conoce a Karen, una compañera de trabajo por la que sufre una irresistible atracción y que le introduce en un Grupo filosófico-religioso que cree en reencarnaciones.
En una trepidante sucesión de acontecimientos donde pasado y presente se confunden, Jaime se ve arrastrado a una aventura en la que poder, seducción, amor y muerte se entrecruzan en una conjura en la que el control sectario del Grupo parece ser el último fin.
Este es un libro sobre el ayer perdido vuelto a recuperar con las palabras. La nostalgia de la patria lejana divisada en las brumas de la memoria. Los pasos extranjeros del muchacho nicaragüense que escribe, ensayando su destierro desde niño. Y los pasos perdidos de los exiliados en las calles y plazas ajenas, cargando con su miseria y sus penas. Nómadas, inmigrantes ilegales. Nadies. Expatriados, desterrados, la garra de la lejanía clavada en el corazón. La lenta prisa del que camina en dirección opuesta. La búsqueda sin fin de la identidad perdida, las huellas dactilares borradas de las manos de la madre por la lejía. La carga de los recuerdos que no alivia sino la escritura cuando se toca fondo. ¿Cómo nombrar lo que no tiene nombre? De esta manera, con la poesía, tocando fondo.
En la navidad de 1959, Ruben Blum, un historiador judío, es elegido en la universidad de Corbin para valorar la aplicación de un exiliado israelí especializado en la inquisición española. Se trata de Benzion Netanyahu, padre de Benjamín Netanyahu, ex-presidente de Israel.
Joshua Cohen mezcla ficción y realidad en esta novela de campus que pudo escribir gracias a su amistad con Harold Bloom.
Los Netanyahus es una comedia salvaje sobre la integración, la identidad y la política. Descubre al lector la historia cotidiana de la creación del estado de Israel, la emigración judía en los Estados Unidos y las teorías sionistas sobre la expulsión de los judíos en la península ibérica. Es una novela en la que todos nos podemos sentir identificados, precisamente preguntándonos qué significa tener una identidad nacional, religiosa o de género.
Virginia no conoció a su padre, Peter Tangvald, más que por los libros que él publicó y los reportajes que protagonizó. El legendario aventurero noruego pasó su vida surcando océanos a bordo del velero que construyó, desafiando los elementos y las convenciones. Casado siete veces, perdió a dos de sus esposas en misteriosas circunstancias, antes de naufragar con su hija Carmen, de ocho años, en las Antillas en 1991. Único superviviente de la tragedia, su hijo Thomas adoptó el mismo estilo de vida errante hasta desaparecer a su vez en el mar sin dejar rastro. La autora también nació a bordo de aquel barco, sin recuerdos de ese padre, carismático y peligroso, del que su madre Florence, la séptima esposa, huyó cuando Virginia era apenas un bebé. Obsesionada por descubrir quién era en verdad, inicia una investigación para tratar de reunir todas las piezas de una historia de libertad sin límites. Sin embargo, a medida que se acumulan las revelaciones y las muertes, descubre que su padre no es ese héroe al que había idealizado.
«Su apellido figura en la historia médica de cientos de miles de niños y niñas de todo el mundo. Las enciclopedias lo recuerdan como un pediatra reconocido por sus tempranos estudios sobre desórdenes psicológicos en la infancia. Sin embargo, la biografía de Hans Asperger esconde un pasado siniestro: durante el nazismo, fue cómplice del régimen, sumándose con sus diagnósticos a las políticas de exterminio que aplicó el Tercer Reich».
Clarín
La historiadora Edith Sheffer narra de manera sobrecogedora la alineación de un médico a las despiadadas exigencias ideológicas del régimen nazi, que lo llevaron a convertirse en cómplice del asesinato de menores. Los niños de Asperger es mucho más que un recuento sobre los horrores del nazismo; es una obra urgente que nos invita a repensar cómo las sociedades evalúan, etiquetan y tratan a quienes han sido diagnosticados con discapacidad.
En los niños no ven féretros, ganador por unanimidad del Premio de Poesia Hiperión en su XXXVII, convocatoria, el autor, tras las postrimerías de la adolescencia, vuelve la vista atrás para evocar, con cuidada y siempre bien resuelta variedad formal, esa primera vida de la infancia, las primeras experiencias amorosas, la amistad, los primeros tanteos poéticos y el protector regazo familiar. Evocaciones y reflexiones que llenan de contenido unos poemas de línea clara y tono elegíaco, propios de una naciente conciencia de la caducidad.
Dentro de su labor como escritora de cuentos, la maestría de Ana María Matute queda patente en este volumen, que está compuesto por veintiún relatos brevísimos más dos de inéditos hasta la fecha. La brevedad en la extensión queda compensada ampliamente por la gran riqueza narrativa que encierran. Estos cuentos, dedicados a niños alegres en un mundo triste, componen una gran pintura impresionista y de una belleza serena.