Hace más de veinte años, el célebre novelista chileno Gabriel Vargas Montseny desapareció en la ciudad de Oviedo después de un encuentro con un peculiar club de lectura. Su rastro se perdió de madrugada originando un enigma jamás resuelto.
Ahora, la trágica muerte de uno de los miembros de la tertulia literaria siembra de nuevo la inquietud entre los participantes. Sobre todo en Alana, invitada accidental en aquella sesión del club, una mujer que siente un interés muy especial por los secretos que se ocultan las casas antiguas, en los objetos heredados, en los recuerdos de la gente… y en los libros olvidados.
La crítica ha dicho:«Una de esas novelas en las que te quedarías a vivir para recorrer con sus entrañables personajes las calles de Oviedo y acompañarlos de café en café y de secreto en secreto. ¿Dónde hay que apuntarse para ser miembro del club de la niebla?».Rosa Ribas
«En el corazón de un club de lectura único se esconden secretos que la joven buhonera Alana Calume está decidida a desentrañar.
Principios del siglo XX. El mundo está dominado por hombres y el ámbito artístico en Estocolmo no es una excepción. Hilma af Klint, cansada de no encontrar un espacio para desarrollarse, convoca cada viernes por la noche a un enigmático grupo de artistas —Anna, Cornelia, Sigrid y Mathilda— para crear su propia red de apoyo emocional y artístico. Las Cinco, como se hacen llamar, se internan en un territorio desconocido cuando Hilma y Anna incursionan en el ocultismo, esperando que a través de sesiones espiritistas puedan canalizar espíritus que las ayuden a expandir su potencial como pintoras.
Más de un siglo después en Nueva York, el curador del Museo Guggenheim, Eben Elliot, exhibe la obra de Hilma af Klint y con ello revela secretos sobre Las Cinco y el oscuro y cuestionable financiamiento del arte moderno. Una apasionante novela que explora el destino, la pasión y los hilos que conectaron a cinco mujeres mientras desafiaban las tradiciones artísticas y sociales de su época.
Alpha, Bravo, Charlie, Delta y Easy se hacen llamar los Muchachos de Jack, en honor a Jack el destripador. Entre ellos no se conocen más que por una plataforma en la Deep Web donde comparten su verdadera pasión: llegar a ser artistas del asesinato. Cuando Connor y Nikki violan la intimidad de su chat, la furia de estos psicópatas se desencadena y no se detendrá ante nada.
Con una inteligencia feroz planean como venganza la muerte de los dos adolescentes junto con sus familias. Sin embargo, Connor y Niki no son como el resto de las víctimas de estos asesinos en serie. La pesadilla comienza y solo hay dos opciones: dejarse cazar o sobrevivir.